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Samsung sube el precio de sus plegables con el Z Fold8, pero recorta la cámara del modelo base

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

Samsung presentó la semana pasada en Londres la nueva generación de sus plegables de libro, el Galaxy Z Fold8 y el Galaxy Z Fold8 Ultra, dentro de un Unpacked que también dejó el Galaxy Z Flip8. El dato que marcará todo es el precio. En España, el Z Fold8 arranca en 1.999 euros, mientras que el Ultra, la nueva variante premium que Samsung introduce por primera vez en la familia Fold, sale de fábrica desde 2.199 euros. Ambos modelos llegarán a las tiendas el 7 de agosto, aunque ya se pueden reservar. Es la confirmación de una estrategia que Samsung ya había ensayado con el Watch y con el S Ultra, y que sitúa a los plegables cada vez más lejos del terminal de uso masivo.

La cámara, la gran diferencia entre los dos modelos

Donde el Z Fold8 se estanca, al menos sobre el papel, es en la cámara. El sistema se queda en un sensor principal de 50 megapíxeles y un ultra gran angular también de 50 megapíxeles, sin teleobjetivo dedicado. Es una simplificación notable frente a lo que el mercado ya daba por hecho en un plegable de gama alta, y conviene tenerlo en cuenta antes de valorar si el salto de precio respecto a la generación anterior está justificado. Samsung reserva el zoom óptico para el Ultra, que añade un teleobjetivo de 10 megapíxeles con 3x de aumento y un gran angular de 200 megapíxeles. Quien quiera hacer fotos con zoom real en un Fold8 tendrá que pagar la versión más cara.

Pantalla, batería y rendimiento

La pantalla interior del Z Fold8 es un panel AMOLED 2X de 7,6 pulgadas con resolución de 2448 por 1848 píxeles, 120 Hz de refresco y un brillo máximo declarado de 3.000 nits, con un tratamiento antirreflejos que Samsung lleva varias generaciones puliendo. Por dentro monta el Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy, con configuraciones de memoria de 12 GB con 256 o 512 GB de almacenamiento y 16 GB con 1 TB.

La batería sube a 4.800 mAh, con carga rápida de hasta 45 W. El Ultra añade una pantalla interior algo mayor, de 8 pulgadas, una pantalla exterior de 6,5 pulgadas en formato 21:9, batería de 5.000 mAh y una estructura de refrigeración de grafito ampliada, pensada para sostener el rendimiento en sesiones largas de juego o edición de vídeo sin que el chip empiece a limitar potencia por temperatura, uno de los reproches habituales a la generación anterior.

Cambios mínimos frente al Z Fold7

En dimensiones, el salto respecto al Z Fold7 es mínimo. El grosor desplegado del Ultra baja de 4,2 a 4,1 milímetros y el peso se mantiene prácticamente igual, en 215 gramos. Quien esperara un plegable sensiblemente más compacto tendrá que seguir esperando.  La novedad es obviamente el formato.

Foto: Nacho Grosso

Samsung deja bastante claro a quién le habla cada modelo. El Z Fold8 sirve como puerta de entrada al formato plegable, pero renuncia a una cámara completa para mantener el precio por debajo de los dos mil euros. El Ultra, en cambio, se dirige a quien ya tenía un Fold anterior y busca la experiencia sin recortes, con zoom óptico, más batería y mejor disipación de calor, aunque eso implique pagar hasta doscientos euros más. La decisión de comprar uno u otro dependerá, sobre todo, de si el comprador está dispuesto a sacrificar el teleobjetivo a cambio de ahorrarse ese dinero.