Ring Spotlight Cam: la cámara que ilumina el rincón que nadie más cubre
La Ring Spotlight Cam de segunda generación es perfecta para rincones muy oscuros
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Tengo en mi terraza la Ring Spotlight Cam de segunda generación como una solución inalámbrica, con buena batería, pero sobre todo, con unos potentes focos que convierten la noche en día. Estas son mis sensaciones tras haber estado testando el último lanzamiento de la firma en este principio de verano.
Instalación en un hueco imposible
El montaje en pared de obra vista, en la propia esquina donde se juntan dos muros, no genera ningún problema. Al funcionar con batería, no hace falta tirar cable ni pedir ayuda a un electricista, se atornilla el soporte y ya está. En las fotos se ve el resultado final, la cámara asomando justo en el ángulo, aprovechando ese hueco que con un modelo cableado habría sido casi imposible de cubrir.

Pero lo mejor de todo es que puedes aprovechar cualquier saliente parta colocar la cámara apoyada o enganchada. De hecho , esta ha sido mi propuesta para ir cubriendo diferentes ángulos. Incluso puedes dejarla apoyada en un pretil o superficie, es muy estable.
De día se ve nítida, pero de noche se nota la diferencia
Con luz natural, la imagen que llega a la app es limpia y con colores fieles, todo se distingue sin esfuerzo gracias a la incorporación de resolución 2K. Es de noche cuando la cámara enseña su verdadero valor. Los dos focos LED se encienden con la detección de movimiento y bañan de luz blanca toda la terraza, dejando ver con claridad todo el espacio. No es una luz tenue de cortesía, ilumina de verdad, lo suficiente como para identificar quién anda por ahí sin necesidad de encender ninguna otra luz de la casa.

Una app sencilla, sin rodeos
A la cámara la he bautizado «Jardín» dentro de la app, y ese nombre es lo primero que aparece cuando abro la vista en directo. El planteamiento recuerda al de una videollamada, la imagen ocupa toda la pantalla y los controles flotan encima, sin menús que buscar ni pantallas intermedias que molestan. Abajo del todo, tres accesos directos resuelven lo esencial: Controles, para ajustes generales del dispositivo; Luces, que permite encender o apagar los focos manualmente sin esperar a que salte la detección de movimiento; y Sirena, que la activa a distancia si hace falta.

En la fila central, los iconos de colgar, silenciar el micrófono y silenciar el altavoz permiten hablar con quien esté al otro lado, o cortar la conversación, con un solo toque. Arriba, junto al nombre de la cámara, una rueda de ajustes da acceso a la configuración más específica sin salir de la vista en directo. Es un diseño pensado para resolver rápido, sin necesidad de tutorial
Mi veredicto
Para espacios reducidos y con ángulos incómodos, como esquinas de terraza, callejones laterales o patios pequeños, la Spotlight Cam resuelve algo que otras cámaras no consiguen sin obras, cubrir el hueco exacto donde hace falta, sin cables ni instalador. Los focos son el punto fuerte, de noche cambian por completo lo que se puede ver. La app hace lo que tiene que hacer sin complicarse. De momento, buenas sensaciones y con una duración de la batería que, de momento, no ha sido necesario recargar.

Precio
Ring vende esta Spotlight Cam con batería a 169,99 euros, disponible en blanco y negro, con Amazon como principal canal de venta, aunque también en su web. Es un precio de gama media alta dentro de las cámaras de exterior con batería, aunque conviene tenerlo en cuenta: la app funciona de forma gratuita para ver la imagen en directo y recibir avisos, y solo hace falta pagar una suscripción a Ring Home si se quiere guardar el historial de vídeos, activar el reconocimiento de personas o consultar grabaciones pasadas.
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