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Meta quiere que sus gafas trabajen por ti: Muse podrá entender lo que ves y ejecutar tareas

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

La principal novedad anunciada en Meta Connect 2026 no es una nueva aplicación, sino la llegada de Muse a las gafas con IA de Meta. La compañía asegura que la integración estará disponible durante los próximos meses y permitirá acceder al agente sin necesidad de sacar el teléfono. Bastará con decir el nombre de nuestro agente para iniciar la interacción mediante voz.

 Muse no está diseñado únicamente para responder preguntas. Meta lo define como un agente personal capaz de realizar tareas, continuar trabajando aunque el usuario abandone la aplicación y pedir autorización cuando sea necesario para completar determinadas acciones. En las gafas, esa capacidad se amplía con la información que proporcionan las propias cámaras y sensores del dispositivo.

Muse podrá actuar sobre lo que estás mirando

La función más interesante es precisamente la que puede cambiar la utilidad de las gafas. Meta explica que el usuario podrá preguntar a Muse por un producto que está viendo en una estantería, un cartel o una lista de material escolar, sin tener que describir previamente qué aparece delante de sus ojos. El agente utilizará ese contexto visual para responder y, cuando sea posible, realizar una acción relacionada.

Es un cambio importante respecto al funcionamiento habitual de un chatbot. Hasta ahora, el usuario tenía que introducir una pregunta, escribir una descripción o hacer una fotografía para después pedir información sobre ella. Con Muse, el propio dispositivo puede convertirse en los ojos del agente.

Meta ha mostrado además ejemplos relacionados con la vida diaria, como consultar información nutricional, organizar entrenamientos, comprobar precios de vuelos o identificar productos que el usuario tiene delante. Estos usos forman parte de la propuesta que la compañía está desarrollando para sus gafas.

Foto: Meta

El agente puede seguir trabajando mientras tú hablas

Otra de las novedades presentadas en Connect es el nuevo modo de voz de Muse. Meta asegura que el usuario podrá mantener conversaciones largas con el agente mientras este continúa trabajando en segundo plano. La intención es que la interacción se parezca menos a una consulta puntual y más a una conversación durante la que la IA va ejecutando distintas tareas.

Esto resulta especialmente relevante en unas gafas. Una pantalla obliga a detenerse y mirar el dispositivo, mientras que la voz permite mantener la atención en el entorno. Es precisamente ahí donde Meta está intentando encontrar una utilidad concreta para este formato. Las gafas pueden actuar como interfaz permanente para el agente sin convertirse en otro dispositivo que obligue al usuario a consultar una pantalla continuamente.

Muse también podrá comprar, reservar y organizar cosas

La estrategia de Meta no termina en las gafas. Muse ya puede conectarse con servicios externos para realizar determinadas tareas y la compañía está ampliando esas conexiones.

Meta ha anunciado nuevas integraciones con Walmart, Best Buy, Sephora, Wayfair y otras empresas, además de Shop Pay y PayPal para los pagos. También prepara conexiones con Expedia para viajes e Instacart para compras de alimentación. En el terreno profesional, ha anunciado integraciones con Notion, GitHub y Box.

El concepto es importante porque convierte al agente en una capa situada por encima de diferentes aplicaciones. Por ejemplo, el usuario podría mirar un producto, preguntar a Muse qué es, conocer sus características y, dependiendo de las conexiones disponibles y de los permisos concedidos, iniciar una acción relacionada. La intención de Meta es que el usuario no tenga que abrir cada servicio individualmente.

Muse también tendrá su propia dirección de correo electrónico, que podrá utilizar para determinadas tareas y como otro canal de comunicación con el usuario.

Fuente: Meta

Meta tendrá que resolver una cuestión clave, la privacidad

La llegada de Muse a las gafas plantea una cuestión que no aparece con la misma intensidad cuando el agente está en un ordenador o en el teléfono. Para que el sistema pueda comprender lo que ve el usuario, las gafas necesitan procesar información del entorno. Además, Meta quiere que Muse tenga acceso a servicios y datos personales para poder realizar tareas.

La compañía asegura que Muse funciona dentro de Muse Secure VM, un entorno virtual dedicado que aloja el agente y los datos personales, y sostiene que el usuario decide qué nivel de acceso concede al sistema. Meta también ha anunciado una futura Muse Confidential VM, en la que los datos y las conversaciones estarán cifrados con una clave que únicamente tendrá el usuario, de modo que ni siquiera Meta pueda acceder a ellos.

Las gafas empiezan a parecer un mando para la inteligencia artificial

La compañía ya no quiere que las gafas sean simplemente unos auriculares con cámara y acceso a Meta AI. Con Muse, pretende convertirlas en una interfaz para un agente capaz de actuar por el usuario. Eso explica también por qué Meta está ampliando rápidamente su catálogo de dispositivos. La compañía asegura que tendrá más de 100 opciones de gafas con IA entre Ray-Ban, Oakley y Meta Glasses a finales de este año.

El verdadero cambio, por tanto, no está únicamente en las gafas que Meta ha presentado en Connect. Está en lo que ocurre cuando esas gafas se conectan a un agente que puede recordar información, utilizar servicios externos, mantener conversaciones y ejecutar tareas.

Todavía queda por comprobar qué funciones estarán disponibles cuando Muse llegue a las gafas y qué limitaciones tendrá según el país o los servicios conectados. Pero Meta ya ha dejado claro el objetivo: que para hacer determinadas cosas no tengamos que sacar el móvil ni abrir una aplicación.