Tecnología
INTELIGENCIA ARTIFICIAL

La IA se cuela en los ayuntamientos: ya redacta informes y decretos que antes hacían los funcionarios

Una herramienta que se utiliza para facilitar la elaboración y revisión de la documentación administrativa

  • Carmen Ruiz
  • Carmen Ruiz Rodríguez (Madrid, 2005) es estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) desde el año 2023. Es especialista en periodismo de SEO y en información de actualidad. Con experiencia en comunicación empresarial y radio.

La Inteligencia Artificial (IA) empieza a hacerse un hueco en las administraciones públicas españolas. Esta tecnología se utiliza como herramienta de apoyo para facilitar las tareas administrativas y documentales en las grandes empresas y organismos estatales por el momento. Aunque también comienza a introducirse en los ayuntamientos, diputaciones y otras entidades públicas. Una de las áreas en las que se está introduciendo la IA de manera más rápida es en la redacción de informes, decretos y propuestas de acuerdo. El objetivo no es la sustitución del funcionario o profesional jurídico, sino acelerar las tareas mecánicas y disponer de un primer borrador estructurado sobre el que trabajar.

La IA y los borradores administrativos

La utilización de herramientas que poseen inteligencia artificial especializada en el ámbito jurídico genera una primera versión de documentos administrativos concretos. Tras obtener ese borrador, los profesionales dedican más tiempo al análisis del expediente, la revisión del contenido y la toma de decisiones.

A su vez, la tendencia se refleja en la distribución de soluciones como Maite.ai, una IA especializada en el ámbito jurídico que se incorpora en los organismos de diversas administraciones públicas españolas. Su implantación alcanza a organismos de la Administración General del Estado y Defensa, administraciones autonómicas y empresas públicas, diputaciones y ayuntamientos. En ámbitos como autoridades portuarias, universidades públicas, fundaciones sanitarias y de investigación, colegios oficiales y cámaras de comercio e industria también se emplea.

El caso de los contratos y pliegos

La IA se usa también como una capa adicional de revisión en tareas jurídicas y administrativas. Por ejemplo, en la comprobación de pliegos y contratos menores, esta herramienta ayuda a detectar posibles omisiones o aspectos que requieren una revisión más detallada. Aunque la decisión final no queda en manos de la inteligencia artificial, ya que la importancia de la revisión y validación jurídica continúa correspondiendo al profesional habilitado.

La prueba

La incorporación de la IA en administraciones públicas se realiza de manera progresiva. En la mayoría de los casos, un profesional empieza utilizándola para algunas tareas y, si la experiencia es favorable, su uso se extiende posteriormente a otros perfiles y departamentos. Por lo tanto, el cambio no se basa solo en introducir una nueva herramienta tecnológica, sino en modificar la forma en la que se aborda parte del trabajo administrativo.

La IA como ayuda

La implantación de la inteligencia artificial en las administraciones públicas muestra un escenario en el que las máquinas asumen parte de las tareas más mecánicas, pero los profesionales mantienen el control sobre el análisis, la interpretación y la toma de decisiones. Una tendencia que señala a una administración más digitalizada y ágil bajo un principio imborrable hasta ahora, que se refiere a la IA como una ayuda clave para redactar y revisar. A pesar de lo anterior, la responsabilidad y validación final seguirán recayendo en la figura humana.