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GDPR: Todo lo que necesitas saber sobre la nueva ley de protección de datos

Acaba de activar la UE la norma de control de datos más exigente del planeta. Esto da como resultado una serie de novedades, tanto para los usuarios como para las empresas. Los datos, nuestros registros, dónde estamos, lo que pensamos, todo ello ha pasado a ser importante e Internet. Estamos ante una industria invisible y de muchos beneficios de la que es complicado ya prescindir. Con el fin de regularlo, Europa ha creado el nuevo  Reglamento General de Protección de Datos (GDPR).

En el caso del móvil, los usuarios de cualquier clase de servicio en la red que registre los datos, que son la mayoría, tienen nuevos derechos para contar con el registro y el uso de la información. Un nuevo derecho de portabilidad de nuestros datos que podemos reclamar y depositar en otras compañías. Lo mismo que la limitación de su tratamiento en función de nuestros intereses que se suman a los ya existentes de acceso, rectificación, supresión y oposición.

La ley va a proteger más a los usuarios y les obliga a las empresas que usan o intermedian datos a tener más cuidado, advirtiendo de forma previa y repetida al usuario. Destaca entre los efectos más notables de la ley, el pedir al usuario permiso para usar sus datos. Todo esto es la causa por el que las últimas semanas has podido ver en tu correo mails que proponen una renovación en la relación con los destinatarios.

Ahora se va a insistir en la pregunta, desapareciendo el consentimiento tácito. El consentimiento deberá ser inequívoco con una clara acción afirmativa al respecto.

La necesidad de un control a esta nueva industria

Estamos en un momento en que las empresas tienen ahora que se transparentes a la hora de recoger los datos, el uso que hacen de ellos, el registro en el que se conservan y utilizan.  Este nuevo GDPR tiene una filosofía de poner un control a la industria que ha llegado a tener unas dimensiones gigantescas.

Hablamos de una actividad que genera millones de euros y que son motivo suficiente para su protección en un sector que en solo cinco años va a poder emplear a tantas personas como la propia industria del automóvil. Las multas cuando se incumpla esta ley pueden ser del orden de un 4% de la facturación global de la empresa en cuestión, lo que hará que muchas empresas se lo piensen bien a la hora de tener todo bien regulado.