Tecnología

¿De verdad necesitamos tanta capacidad en nuestro smartphone?

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

Desde que los teléfonos inteligentes comenzaron a popularizarse a partir de la segunda mitad de la primera década del nuevo milenio, hemos ido observando que la capacidad de almacenamiento de un smartphone no ha parado de crecer. Solamente hay que echar un vistazo a cualquier catálogo, ya encontramos dispositivos que cuentan con la capacidad de 2 TB. Incluso existen rumores de que será la capacidad máxima que tendrá el nuevo iPhone 16. Personalmente, me surgen muchas dudas sobre la necesidad imperiosa de ir cada vez a más, por lo que voy a lanzar una serie de reflexiones sobre este tema.

¿Qué capacidad tiene tu smartphone?

Cuando Apple lanzó el primer iPhone en el año 2007, la capacidad de almacenamiento base era de 8 GB, si bien existían algunas unidades y que ahora están muy seguidas por los coleccionistas, de 4 GB. ¿Quién iba a ser capaz de llenar tal volumen de almacenamiento? De acuerdo, hace 17 o 16 años las cosas eran muy diferentes, pero en la actualidad, cualquier teléfono económico es capaz de grabar vídeo en 4K, por lo que un minuto de grabación llevará a un peso superior a 1 GB.

El iPhone 15 Pro que llevo utilizando desde el pasado mes de septiembre, cuenta con  1 TB de capacidad. Algo que me viene bastante grande, y solamente hay que echar un vistazo a esta captura de pantalla. Tengo más de 900 GB sin utilizar. Y esto no es debido a que sea un rácano, sino a que durante el paso del tiempo he ido interiorizando una serie de costumbres que ahora muestran su esplendor. Por ejemplo, todas las fotos las paso automáticamente a la nube y solamente dejo en local las del último mes. También tengo desactivada la opción de WhatsApp de que me guarde por defecto todas las fotografías que recibo, el 90 % de ellas no va a tener ningún tipo de interés para mí. También elimino datos innecesarios de la caché de WhatsApp, porque no van a servir demasiado, solamente para ocupar espacio. Te dejo aquí unos consejos prácticos para ahorrar espacio en tu teléfono.

Me sobra espacio… mucho.

Tampoco me gusta almacenar música o películas en el móvil, porque a cualquier lugar donde voy hay Internet, ya sea mediante conexión de datos o Wi-Fi. Si tengo que tomar un vuelo es raro que vea una película,  prefiero mirar por la ventanilla o jugar a uno de mis entretenimientos favoritos. Solamente en el caso de que sea un vuelo largo lo tengo previsto y me descargo alguna de una plataforma en streaming, pero suelo hacerlo en la tablet, no en mi móvil.

La respuesta es simple, demanda

Que los fabricantes de móviles ofrezcan cada vez mayor capacidad, no responda ningún capricho, sino a la respuesta de una demanda creciente de consumo de contenido multimedia. Además, en muchos casos, existen usuarios que tienen en su ADN la necesidad de descargar cosas, incluso, aunque no las vayan a ver. Para estas personas contar con almacenamiento de alta capacidad es un extra.

Y no solo eso, cuando grabamos un vídeo o hacemos una foto queremos que, posteriormente, se reproduzcan a la máxima calidad posible. Si hace 15 años 100 fotos podían ocupar 200 MB, ahora la cosa cambia. El peso de una fotografía en la actualidad puede llegar a ser de hasta 48 MB.

Malditas apps…

Las pobres no tienen culpa, pero el peso de las aplicaciones ha ido creciendo de manera notable. Echa un vistazo a Facebook o a su aplicación de mensajería Facebook Messenger. El peso de ambas es de prácticamente 600 MB, una barbaridad. Es obvio que 1 TB de capacidad a mí no me va a afectar, pero no todo el mundo va tan alegre de almacenamiento.

Otras aplicaciones, como es el caso de iMovie para iOS, demuestra también que una app puede llegar a pesar bastante, casi 700 MB.  A medida de que los teléfonos móvil se han ido convirtiendo en ordenadores cada vez más potente, esta necesidad de almacenamiento en cualquier smartphone, se ha convertido en imperiosa.

¡Ay!

Otro factor (de peso)

Los tiempos han cambiado y el precio de producir almacenamiento extra, también. Si echamos la vista atrás, que un teléfono tuviese una capacidad más alta suponía un coste añadido a la hora de fabricarlo y que repercutía en el cliente. En la actualidad, sigue habiendo diferencias entre un smartphone de una capacidad u otra, pero para las empresas es más barato ahora ofrecer esa posibilidad. Por tanto, no será de extrañar que en un plazo relativamente corto de tiempo, podamos llegar a ver dispositivos móviles con una capacidad de almacenamiento de 5 TB. Y si hay algo de lo que no me cabe duda es que habrá personas a las que le parecerá insuficiente.

Particularmente, y esto es algo que viene de mi mentalidad de pobre desde que tenía un iPhone de 16 GB, considero que hay cosas que no deben estar en un teléfono móvil. Por ejemplo, la fotografías del bautizo de tu sobrino, que está a punto ahora de entrar a la universidad. O todos esos memes que en un momento te hicieron algo de gracia, pero que pueden ocupar otro lugar. Sí, la nube es mi aliada y en mi caso me decanto por iCloud. Además, si quiero ver una foto de cuando era pequeño, solamente debo acceder a la aplicación Archivos y hacerlo, sin necesidad de que esa fotografía queden almacenadas de manera local en el teléfono.