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5 cosas que nunca haría con mis datos móviles viajando fuera de España

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

Puede que este verano tengas programado un viaje en familia, amigos,  pareja o solo. Dentro de la Unión Europea rige el principio de roaming como en casa, lo que significa que usas tus datos, llamadas y mensajes al mismo precio que en España sin pagar de más. El problema aparece cuando pisas un país fuera de la UE, ya sea Estados Unidos, Marruecos, Reino Unido o cualquier destino más lejano, porque ahí el roaming deja de estar regulado y navegar unos pocos megas puede costar una fortuna. Estos cinco descuidos son los que yo evito siempre, y te ahorran justamente ese disgusto.

No saldría de España sin saber qué cubre mi tarifa

El primer error, y el más frecuente, es dar por hecho que la tarifa que usas en casa funcionará igual allá donde vayas. Cada operador tiene sus propias condiciones de roaming según el país de destino, y lo que en un sitio está incluido en otro se factura aparte a precios que asustan.

Una comprobación previa evita la mayoría de los sustos, porque te permite saber de antemano si tienes datos incluidos, cuántos y a qué precio se cobra lo que exceda. Muchos operadores ofrecen además bonos temporales para viajes fuera de la UE, paquetes de datos que contratas por unos días a un precio cerrado, y salen mucho más a cuenta que navegar sin control. Informarse antes cuesta cinco minutos. Descubrirlo en la factura cuesta bastante más.

No dejaría el roaming de datos activado sin saberlo

Este es el descuido que provoca las facturas más temidas, y lo peor es que ocurre sin que hagas nada. En cuanto tu móvil pierde la cobertura española y detecta una red extranjera, se conecta a ella de forma automática si tienes el roaming de datos activado, y empieza a consumir a precio de roaming sin avisarte. Basta con que el teléfono sincronice el correo o descargue un par de fotos para que el contador se dispare.

Por eso, en cuanto salgo de la UE, lo primero que hago es entrar en Ajustes > Datos móviles > Opciones de datos móviles y desactivar el roaming de datos si no tengo un bono contratado que lo justifique. De este modo, el móvil no se conecta a la red del país por su cuenta y solo navego cuando yo decido, normalmente a través de una red wifi de confianza. Es un gesto de diez segundos que te da el control absoluto sobre lo que gastas.

No me fiaría solo del wifi de hoteles y aeropuertos

Con el roaming desactivado, la tentación es tirar del wifi gratuito que ofrecen hoteles, aeropuertos, cafeterías y estaciones. Como red para consultar el mapa o buscar un restaurante puede servir, pero conviene tratarla con cierta prudencia, porque estas redes abiertas son cómodas pero rara vez seguras. Al ser públicas y sin contraseña, resulta más fácil que alguien intercepte lo que envías, y eso las convierte en un mal sitio para operaciones delicadas.

Fuente: Getty

Mi norma es sencilla, y consiste en no acceder al banco, no introducir contraseñas importantes ni hacer compras mientras estoy conectado a una de estas redes. Para el uso básico de mirar información pública sirven perfectamente, pero todo lo que implique datos sensibles lo dejo para cuando tenga una conexión de confianza. Si sabes que vas a depender del wifi público durante el viaje, contar con una VPN añade una capa de protección que compensa el pequeño esfuerzo de configurarla.

No dejaría que las apps consumieran datos en segundo plano sin control

Aunque tú no toques el móvil, las aplicaciones no se están quietas. Muchas siguen trabajando por su cuenta en segundo plano, actualizándose, sincronizando copias de seguridad en la nube o precargando vídeos, y todo ese trasiego consume datos sin que te des cuenta. En casa da igual porque tienes tarifa de sobra, pero fuera de la UE cada mega cuenta y ese consumo silencioso puede vaciarte el bono en cuestión de horas.

Antes de un viaje reviso qué apps tienen permiso para usar datos en segundo plano y limito las que no necesito, y suele bastar con desactivar la actualización automática de aplicaciones y las copias de seguridad por datos móviles. También conviene descargar de antemano lo que sepas que vas a necesitar, como mapas para usar sin conexión o la música y los pódcast del viaje, de modo que no dependas de estar conectado sobre la marcha. Un poco de preparación previa reduce el consumo a la mínima expresión.

Nunca descartaría una eSIM o una tarjeta local 

Pagar el roaming de tu operador fuera de la UE no siempre es la única opción, ni suele ser la más barata. Para estancias de cierta duración o destinos donde los datos son caros, existen dos alternativas que merece la pena valorar antes de resignarse a la tarifa de siempre. La primera es la eSIM, una tarjeta digital que activas directamente desde el móvil sin necesidad de una física, y que permite contratar un paquete de datos del país de destino en cuestión de minutos y a menudo por unos pocos euros.

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La segunda alternativa clásica es comprar una tarjeta SIM local nada más llegar, algo que sigue saliendo muy a cuenta en muchos países, aunque implica cambiar de número mientras dure el viaje. Entre una y otra, la eSIM gana terreno por comodidad, ya que no obliga a manipular tarjetas ni a renunciar a tu línea española, que puedes mantener activa solo para llamadas y mensajes. Sea cual sea la que elijas, comparar estas opciones antes de viajar suele revelar que hay formas de navegar mucho más baratas que el roaming a ciegas.

Cómo viajar tranquilo con los datos del móvil

Si te fijas, casi todos estos consejos tienen algo en común, y es que se resuelven antes de salir de casa. Comprobar la tarifa, decidir cómo vas a conectarte, ajustar las apps y desactivar el roaming son gestos que llevan unos minutos y que evitan la inmensa mayoría de los sustos con la factura. Prepararse cuesta poco. No hacerlo puede costar mucho.

La idea de fondo es que los datos móviles fuera de España no tienen por qué ser un problema, siempre que no dejes que el móvil tome las decisiones por ti. Con la tarifa clara, el roaming bajo control y una alternativa de datos preparada, puedes usar el teléfono con la misma tranquilidad que en casa y centrarte en lo que importa, que es disfrutar del viaje sin mirar el contador.