El Hércules cumplió esta misión nuclear de 1963 a 1993 y vuelve 33 años después: la Marina de EEUU recibe el que será su primer E-130J Phoenix II
El nuevo avión relevará al E-6B Mercury en la misión TACAMO, que el Hércules ya cumplió con el EC-130Q de 1963 a 1993 y que enlaza al presidente con los submarinos nucleares.
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La Marina de Estados Unidos recibió el 15 de octubre de 2026, en la fábrica de Lockheed Martin en Marietta (Georgia), el C-130J-30 Super Hercules que se convertirá en su primer E-130J Phoenix II, el avión que mantendrá conectado al presidente con los submarinos de misiles balísticos del país. El aparato, gris y con el número 510 pintado en el morro, pasará ahora a Northrop Grumman, que lo transformará dentro de un contrato de 3.459 millones de dólares.
Lockheed Martin anunció la entrega al día siguiente y la presentó como el comienzo oficial de una nueva era en el mando y control aéreo estratégico de la Marina.
Un Hércules para el mando nuclear de la Marina
La misión que heredará se llama TACAMO, siglas de Take Charge and Move Out, algo así como toma el mando y sal. Según la nota de Lockheed Martin, es la misión de apoyo al mando y control nuclear desde el aire de la Marina estadounidense.
El C-130J-30 es la versión alargada del Super Hercules, un avión de cuatro motores fabricado en Estados Unidos. Según el fabricante, aporta aviónica avanzada, más potencia, más alcance, menor consumo y más capacidad de carga.
Trish Pagan, vicepresidenta de Air Mobility & Maritime Missions de Lockheed Martin, habló de un hito histórico para la Marina, para la empresa y para la red de comunicaciones estratégicas del país, y destacó que el avión conserva «la fiabilidad probada de su linaje» mientras se transforma para una misión nueva.
Por parte de la Marina, el capitán Roger Davis, jefe del programa de Mando, Control y Comunicaciones Estratégicas Aerotransportadas (PMA-271), recordó la larga historia del C-130J en las comunicaciones estratégicas. Según Davis, esta «célula probada en combate» aporta la base estructural y de prestaciones que necesita el programa, que ahora pasa a la integración de los sistemas de misión.
El enlace con los submarinos nucleares
La Marina describe TACAMO como el vínculo entre el presidente, el secretario de Defensa y el Mando Estratégico de EEUU con sus fuerzas navales de misiles balísticos, los submarinos que llevan armas nucleares. El ala que vuela estos aviones, la Strategic Communications Wing 1, recibe, verifica y retransmite los mensajes de acción de emergencia a las fuerzas estratégicas.
Para hablar con los submarinos, el avión usa un sistema de radio de muy baja frecuencia (VLF, por sus siglas en inglés), un tipo de onda larga que se emplea con buques sumergidos. Según la ficha de NAVAIR, el actual E-6B Mercury lo lleva con dos antenas de cable que se despliegan por detrás del avión en vuelo. En el E-130J, Northrop Grumman integrará el sistema VLF de Collins Aerospace.
Cuando adjudicó el contrato, la Marina explicó que el E-130J servirá para que los dirigentes del país puedan comunicarse siempre con sus fuerzas nucleares «para ordenar o cancelar ataques», incluso sin comunicaciones en tierra.
El avión forma parte de la modernización nuclear de EEUU, junto a los nuevos submarinos de misiles balísticos de la clase Columbia, el bombardero B-21 Raider y el misil Sentinel, que sustituirá a los Minuteman III.
El Hércules vuelve 33 años después
El Hércules no es nuevo en esta misión. Según Lockheed Martin, la variante EC-130Q fue la plataforma TACAMO de la Marina de 1963 a 1993.

Su relevo llegó de Boeing. La ficha de NAVAIR recuerda que el E-6A, derivado del avión comercial 707, sustituyó al envejecido EC-130Q y que la Marina aceptó el primero en agosto de 1989.
Después llegó el E-6B, que suma una segunda misión, Looking Glass, con la que puede lanzar desde el aire los misiles balísticos intercontinentales con base en tierra. La Marina recibió el primero en diciembre de 1997. Cada E-6B lleva 22 tripulantes y cuesta 141,7 millones de dólares, según NAVAIR. Uno de estos aviones llegó a aterrizar en la base naval de Rota, en Cádiz.

En agosto de 2025, la Marina le dio al nuevo avión su nombre popular, Phoenix II, por el ave mitológica que renace, símbolo de inmortalidad y renovación. El capitán Britt Windeler, comandante de la Strategic Communications Wing 1, consideró el nombre especialmente acertado porque, dijo, «volvemos a nuestras raíces» al ejecutar la misión TACAMO en una variante del C-130.
Un contrato de 3.459 millones de dólares
En octubre de 2024, la Fuerza Aérea, que aprueba los nombres de todos los aviones militares, aceptó la designación E-130J: la E indica una instalación electrónica especial, el 130 recuerda su origen en el EC-130 y la J, que parte de un C-130J-30.
El 18 de diciembre de 2024, la Marina adjudicó a Northrop Grumman el contrato para integrar los sistemas de misión. Según el comunicado oficial de la Marina, su valor total es de 3.459.276.000 dólares y cubre tres modelos de desarrollo, con opciones para hasta tres aviones de demostración y hasta seis del primer lote de producción.
Collins Aerospace y Lockheed Martin participan como subcontratistas designados, y el equipo industrial de Northrop Grumman lo completan Lockheed Martin Skunk Works, Raytheon, Crescent Systems y Long Wave. El entonces secretario de la Marina, Carlos Del Toro, calificó la misión TACAMO de «fundamental para la tríada nuclear de nuestro país».
Lo que todavía no se sabe
Ni la nota de Lockheed Martin ni los comunicados de la Marina dan una fecha para la entrada en servicio del E-130J Phoenix II, ni cuánto durará la conversión de este primer avión en las instalaciones de Northrop Grumman.
Tampoco se ha dado el tamaño final de la flota. El contrato cubre tres aviones de desarrollo y opciones, pero las fuentes oficiales no dicen cuántos E-130J sustituirán a los E-6B.
Y el E-6B no desaparece de inmediato. Según la ficha de NAVAIR, el relevo se hará sin interrupciones en la cobertura. En 2024, Windeler explicó que el E-130J permitirá al E-6B, cerca ya del final de su vida útil, centrarse en otras misiones críticas hasta su retirada.
La entrega se ha anunciado en la nota de prensa de Lockheed Martin del 16 de octubre de 2026.
Crédito de la imagen: Damien Guarnieri/Lockheed Martin.
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