Los forenses justifican al parricida de La Rioja: actuó «bajo estrés agudo» por miedo a que su padre matara a su madre
"No tiene una enfermedad grave pero sí un trastorno postraumático por la violencia familiar previa"
El joven parricida de 19 años está en prisión provisional desde enero de 2026
Un joven mata a su padre a golpes en La Rioja porque estaba agrediendo a su madre y hermanos
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Los forenses imparciales del Instituto de Medicina Legal de Logroño han determinado que el joven parricida de 19 años que mató a su padre a golpes en la localidad de Fuenmayor (La Rioja) no sufre una enfermedad mental grave, pero sí actuó «bajo estrés agudo» por miedo a que su padre matara a su madre, a sus hermanos menores y a él mismo. El investigado está en prisión provisional acusado de homicidio por el Tribunal de Instancia número 1 de Logroño.
El informe establece que «no se objetiva la existencia de enfermedad mental grave, trastorno psicótico o discapacidad intelectual capaz de determinar la abolición completa de las capacidades cognitivas del investigado en el momento de los hechos».
Dicho esto, los forenses no disculpan por completo al joven parricida, pero sí que justifican en gran parte sus actos, partiendo de que el joven padece un trastorno de estrés postraumático por la prolongada violencia del padre hacia la madre y toda la familia, antes de los hechos: «Se desprende la existencia de una historia prolongada de violencia intrafamiliar severa asociada a sintomatología compatible con trastorno por estrés postraumático y fenómenos disociativos posteriores a los hechos».
En tercer lugar, los forenses creen que el parricida «actuó al percibir una amenaza extrema a la vida de su madre y demás miembros de la familia, incluyendo su propia integridad».
«Actuó con sus capacidades disminuidas»
En el cuarto punto de sus conclusiones, los forenses abren la puerta a una importante rebaja de pena para el parricida en un futuro juicio, porque a su juicio, el homicida actuó con sus facultades alteradas.
«Dicha situación pudo producir una afectación relevante de los mecanismos de control conductual y autodeterminación, con disminución significativa de sus capacidades volitivas e intelectivas en relación con los hechos», dictaminan los forenses de forma favorable al acusado.
«Legítima defensa»
La defensa que ejerce Beatriz Uriarte, abogada de Ospina Abogados, insiste en que el acusado actuó en legítima defensa, tanto propia como de su familia. Y que, de no haber actuado, su vida o la de su madre corrían peligro.
Las conclusiones del informe médico forense imparcial, que abre la puerta a una posible eximente de legítima defensa o a la atenuante de enajenación mental transitoria para el parricida, implicarían, según la defensa, la absolución del acusado o una rebaja de pena relevante. Todo, confiando en que el Tribunal de Jurado pueda ver el clima de violencia en el que se veía inmersa la familia y el temor hacia el fallecido.
El parricidio de Fuenmayor
El joven de 19 años fue detenido por matar a su padre en Fuenmayor (La Rioja) el día 31 de diciembre; lo hizo «para proteger a su madre y a sus tres hermanos menores cuando el hombre les golpeaba con una barra de hierro», así se explica en el atestado de la Guardia Civil que investigó el caso.
El suceso tuvo lugar a las 17:27 horas del día 31 de diciembre, cuando la Guardia Civil de La Rioja acudió tras una alerta a la calle Veracruz de Fuenmayor.
En el interior de la vivienda localizaron a una mujer y a sus tres hijos, dos de ellos menores de edad, y en una de las estancias hallaron el cuerpo sin vida del padre con múltiples golpes en la cabeza.
Según las diligencias practicadas, durante el suceso, el fallecido habría mostrado una actitud hostil, beligerante y agresiva hacia su pareja, a la que agredió con una barra de hierro.
El hijo de 19 años observó cómo su padre golpeaba a su madre con una barra de hierro y, según el atestado, «con el propósito de protegerla, el joven cogió un cuchillo y se enfrentó a su progenitor, quien a su vez agarró otro cuchillo». Ante la escalada del conflicto y temiendo por la integridad de su madre y de sus hermanos menores, presentes en la vivienda, el joven utilizó un objeto contundente con el que golpeó a su padre, causándole la muerte.
Antecedentes por violencia de género
La esposa del fallecido contó con un caso activo en el sistema VioGén hasta el año 2012 en Navarra, momento en el que pasó a considerarse inactivo tras reanudarse la convivencia entre ambos. No obstante, la mujer habría sufrido malos tratos de forma continuada, aunque no se atrevió a denunciarlos por miedo.
Los investigadores de la Guardia Civil sostienen que, tras salir el padre de la cárcel, podrían haberse reanudado episodios de violencia por parte del finado en el ámbito familiar. Estas situaciones habrían repercutido especialmente en la madre y en sus hijos, quienes temían por su propia vida, generando un clima prolongado de miedo, desesperación e inestabilidad emocional en el hogar.