Sociedad

Fundación MAPFRE y FUNDACIÓN GRUPO SIRO repartirán 2 millones de galletas nutricionales a 55 bancos de alimentos

La pandemia ha incrementado la situación de hambre oculta, principalmente entre la población infantil. Fundación MAPFRE y Fundación Grupo Siro han anunciado este miércoles que repartirán un total de dos millones de galletas nutricionales enriquecidas con vitaminas y minerales para ayudar a cubrir las deficiencias nutricionales de 20.000 familias con carencias en su dieta.

Su distribución en España comenzará en septiembre y se realizará a través del proyecto Sé Solidario, de Fundación MAPFRE, la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL) y la red de voluntarios de MAPFRE.

Las galletas, que se repartirán de forma gratuita y que no están disponibles a la venta al público, han sido desarrolladas por Fundación Grupo Siro como suplemento a la alimentación y pueden proporcionar la energía y los nutrientes que necesita una persona para cubrir su aporte diario recomendado. Este aspecto es clave ante la dificultad que tienen las entidades sociales para conservar, y por lo tanto proporcionar, alimentos frescos, esenciales para una dieta equilibrada.

La principal característica diferencial de esta galleta es que, por solo 30 céntimos, que es lo que representa el coste de 100 gramos, se garantiza el 50% de las vitaminas y minerales que necesita una persona al día.

El producto contiene vitaminas A, B1, B2, B3, B5, B6, B12, C, D y E y ácido fólico, así como proteínas, calcio, hierro, magnesio, yodo y alto contenido en fibra. Para su elaboración se han utilizado harinas integrales, aceite de girasol alto oleico y cantidades reducidas de sal y azúcares por debajo del límite crítico estipulado por la OMS, lo que ha permitido obtener una calificación de Nutriscore A. También se han tenido en cuenta las recomendaciones del CODEX Alimentarius Global, así como los criterios del modelo de perfil de nutrientes de la Organización Panamericana de Salud.

Hambre oculta y desnutrición

“En España hay casos de hambre oculta, una situación que se ha podido incrementar a raíz de la pandemia”, han subrayado desde la Fundación Española de Nutrición (FEN), entidad que apoya el proyecto y que desde hace años colabora con Fundación MAPFRE en proyectos relacionados con la alimentación y estilos de vida saludables. Este término, el de “hambre oculta”, que afecta a más de 2.000 millones de personas en el mundo y al 24,3% de la población menor de 5 años en Europa, según Unicef, se refiere a la situación de desnutrición que actualmente viven aquellas personas que con un consumo adecuado de energía no llegan a cubrir las necesidades de algunos micronutrientes, como las vitaminas A y D, el hierro y el zinc.

También están las personas mayores, un “colectivo vulnerable”, que tradicionalmente “sufre un mayor riesgo de desnutrición”, entre otras causas, por falta de apetito, problemas de masticación, poli-medicación, inactividad física y soledad.

Pandemia y cambios en la alimentación

“Entre 2019 y 2020, España ha experimentado cambios en la alimentación”, según ha señalado hoy la FEN. Durante este periodo, que ha indicado, los españoles han incrementado el consumo de todos los grupos de alimentos, y por tanto de calorías, y tras varios años de descenso moderado, han pasado de consumir 1.965 kcal de media en 2019, a 2.194 kcal, en 2020. Estas cifras, que en opinión de la Fundación Española de Nutrición no tienen por qué ser negativas, sí ponen de manifiesto el desequilibrio del perfil calórico que viene arrastrándose desde hace años y que no se ajusta con el patrón de dieta mediterránea tradicional.

Los datos, procedentes del Panel de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), indican, además, que durante 2020 se ha consumido más de casi todo (de media, un 4,4% más), y que entre los alimentos más consumidos en este periodo destaca el grupo de bebidas no alcohólicas, entre ellas, el agua mineral, las infusiones, el café, los refrescos y los zumos (361,0 g/persona y día), seguido de la leche y sus derivados (312,7 g/ persona y día), las frutas (283,2 g/ persona y día) y las verduras y hortalizas (280,5 g/ persona y día). Por el contrario, los alimentos menos consumidos en los hogares durante este año han sido las legumbres (15,8 g/ persona y día) y los huevos (26,7 g/ persona y día).

Unidos contra la malnutrición

Con el desarrollo de la galleta nutricional, Fundación MAPFRE y Fundación Grupo Siro unen así esfuerzos para luchar contra la malnutrición, que ha crecido en todos los países como consecuencia de la pandemia. En este sentido, ambas entidades han firmado hoy un acuerdo de colaboración, con la que se aprueba oficialmente la donación de los dos millones de galletas, así como el apoyo de Fundación MAPFRE al proyecto que Fundación Grupo Siro ha puesto en marcha recientemente en Guatemala, donde los niveles de desnutrición crónica infantil son preocupantes, y a un programa de voluntariado en el que participarán los empleados de MAPFRE y sus familiares.

El acto se ha celebrado en I+Dea, el centro de investigación y desarrollo de Cerealto Siro Foods, en El Espinar, Segovia, y ha contado con la participación de SAR, la Infanta Doña Elena, directora de Proyectos de Fundación MAPFRE, quien ha visitado el centro de I+Dea en compañía de Juan Manuel González Serna, presidente de Fundación Grupo Siro, y ha compartido impresiones con el equipo investigador que ha desarrollado la galleta enriquecidaras dos años de trabajo.

También han participado Lucía Urbán, vicepresidenta de la Fundación Grupo Siro; Julio Domingo, director general de Fundación MAPFRE; Daniel Restrepo, director de Acción Social de Fundación MAPFRE; Antonio Vigil-Escalera, director general territorial de MAPFRE en la zona Centro; y Antonio Sánchez, director territorial de MAPFRE en la zona sureste de Castilla y León.

Impacto en el desarrollo y crecimiento

“La malnutrición es un problema que afecta a más de 800 millones de personas en el mundo”, ha destacado Julio Domingo, director general de Fundación MAPFRE, quien, además se ha referido a los datos de Unicef que indican que España se encuentra entre los países de la Unión Europea con las tasas más altas de desnutrición infantil. “Hablamos de muchas personas, ha indicado, que actualmente no tienen acceso a una alimentación que les aporte los nutrientes recomendados, con el impacto que ello supone para su salud y, en el caso de los menores, para su desarrollo y crecimiento.  “Unirnos a la misión de Fundación Grupo Siro, de combatir la malnutrición, y ser los primeros en poder hacerlo en España a través de este proyecto, nos produce mucha satisfacción”, ha afirmado.

Juan Manuel González-Serna, presidente de Fundación Grupo Siro, también se ha mostrado muy feliz por la creación de “este producto pionero, sin ánimo de lucro y que ha sido el resultado de dos años de investigación de un equipo español”. También se ha mostrado “muy agradecido a Fundación MAPFRE, por ayudarnos a cumplir un sueño, que es contribuir a reducir la malnutrición en el mundo”, una labor, ha señalado, “que no podemos hacer solos”. En este sentido, el presidente de la Fundación Grupo Siro, ha animado a que otras ONGs, fundaciones, empresas privadas o administraciones locales se unan al proyecto, y contribuyan así a combatir la malnutrición.

Además de Fundación MAPFRE, ya son socios del programa entidades como HM Hospitales y la Fundación de Investigación HM Hospitales, Food For The Poor, Cáritas Arquidiocesana de Guatemala, Digisalud y DHL Supply Chain, entre otros.

Guatemala, cuarto país del mundo con mayor desnutrición

En Guatemala, donde la Fundación Grupo Siro ha donado ya un total de 40.000 kilos de galletas nutricionales, dicha entidad pondrá en marcha próximamente un ensayo clínico con el objetivo de validar la eficacia de este producto en la alimentación y comprobar su impacto positivo en la salud. El estudio se llevará a cabo entre 200 menores, de entre 3 y 6 años, y estará liderado por Fundación de Investigación HM Hospitales, en colaboración con Cáritas Arquidiocesana de Guatemala y Digisalud.

Actualmente, en este país, casi la mitad de los menores de cinco años (49,8%) sufren desnutrición crónica, lo que convierte a Guatemala en el primer país de América Latina y el cuarto del mundo con mayor desnutrición infantil, según datos de Unicef.