Sociedad

«Falta la voluntad política de poner en marcha lo que la ley dice en materia de integración laboral»

Hacer cumplir la ley en materia de integración laboral a través de los pliegos de contratación y de la inspección y la eliminación de las barreras físicas que permitan a las personas con diversidad acceder a su puesto de trabajo son algunas de las principales conclusiones extraídas del VI Foro ‘Clece por la Integración’ celebrado esta mañana bajo el lema ‘Empleo, una puerta a la integración’ en el CaixaForum de Palma.

El Foro, organizado por la empresa Clece, ha congregado a distintos actores implicados en la integración laboral de personas con diversidad funcional para hablar de las barreras y oportunidades laborales de este colectivo, con representantes de la Administración Pública, la empresa privada, agentes sociales así como trabajadores provenientes de este colectivo.

El evento ha contado con la participación de Mercè Borràs, regidora de Bienestar y Derechos Sociales del Ayuntamiento de Palma; Isabel Castro, directora general de Trabajo, Economía Social y Salud Laboral en el Govern de les Illes Balears; José María González Navarro, gerente de l´Institut Municipal de l`Esport (IME) de Palma de Mallorca; Manuel Zafra, ex presidente de la Asociación Balear de Personas con Discapacidad Física (ASPROM) –asociación reconocida con el Premio Ramon Llull 2017- y Cristóbal Valderas Alvarado, presidente de Clece. Asimismo, Mª Susana Sánchez Pons y David Juan Nicolás Seguí, trabajadores del Centro Especial de Empleo perteneciente a Clece, CISBA.

El encuentro ha puesto de relieve cómo las tasas de actividad y paro para el colectivo de la discapacidad muestran valores claramente negativos en comparación con el conjunto de la población. Así, según los datos de la última muestra del INE sobre el comportamiento del empleo dentro del colectivo de las personas con discapacidad, correspondientes a 2015, la inclusión laboral continúa siendo una cuenta pendiente de la sociedad española. En concreto, la tasa de paro de este colectivo supera en diez puntos la media nacional (31%);

Por su parte, Isabel Castro, Directora General de Trabajo, Economía Social y Salud Laboral en el Govern de las Illes Balears, ha destacado que «la administración debe garantizar y mejorar las condiciones de empleabilidad de las personas con diversidad funcional». Además ha señalado la importancia que desde el Govern se le está dando a la inclusión de cláusulas sociales que garanticen que las empresas que se presenten a concursos públicos cumplan con la normativa vigente en materia de inserción laboral y cumplan con los convenios colectivos. «Queremos contratar con las empresas que nos aportan más valor», concluye.

“Las administraciones tienen la capacidad a través de los pliegos de contratación de favorecer la integración laboral y garantizar que el importe de licitación se adecúa a la calidad de los servicios exigidos. Las empresas no ponemos las condiciones, nos adaptamos a lo que el pliego demanda”, afirma Cristóbal Valderas, presidente de Clece. «Falta la voluntad política de poner en marcha lo que dice la ley en materia de integración laboral».

“Nosotros entendemos nuestra actividad casi como una nueva categoría, como un cuarto sector, que integre la actividad empresarial de la compañía con la orientación social garantizando así la sostenibilidad del proyecto social”, añade Cristóbal Valderas.

Para Mercè Borràs, regidora de Bienestar y Derechos Sociales del Ayuntamiento de Palma, la clave está en  «la importancia de la colaboración y coordinación con las empresas».

201 trabajadores con discapacidad en Clece en Baleares

El foro se enmarca en Clece Social, el proyecto social la compañía, que se dirige a colectivos socialmente desfavorecidos como personas con discapacidad, personas en riesgo de exclusión social, mujeres que sufren violencia de género y jóvenes desempleados de larga duración; así como a colectivos con especiales necesidades de atención como niños y mayores. Para ellos, la compañía desarrolla cuatro líneas de actuación: Empleabilidad,  Integración, Sensibilización y Cuidado de personas.

En este contexto, la labor de integración laboral llevada a cabo por Clece ha posibilitado que, en la actualidad, más de un 9,6% de su plantilla proceda de estos colectivos. De sus 71.982 empleados a nivel nacional, 6.926 trabajadores son de integración y unos 5.500 tienen algún tipo de discapacidad. En el caso de Baleares, donde Clece opera a través de las marcas Lireba y el Centro Especial de Empleo CISBA, cuenta con 998 empleados, de los cuales 198  tienen alguna discapacidad, lo que supone casi el 20% de la plantilla.

Mª Susana Sánchez Pons y David Juan Nicolás Seguí son dos de estos empleados que  trabajan en cafeterías gestionadas por CISBA. Susana era azafata de vuelo hasta que le diagnosticaron Epilepsia Parcial y tuvo que dejar el puesto. “Estuve 6 años sin conseguir un empleo, incluso tuve una oportunidad en la que me descartaron cuando les dije que tenía una discapacidad. Llegue a dudar de mi misma. Conseguir un trabajo supuso por fin mi liberación personal».

Por su parte, David Juan Nicolás trabajaba en la construcción hasta que le diagnosticaron Artritis Reumatoide y un tribunal médico lo incapacitó para el puesto que venía desempeñando lo que le supuso un duro golpe. En palabras de David «después de haber trabajado desde muy joven y tras la discapacidad sobrevenida que me impidió seguir en el puesto que desempeñaba yo ahora valoro mucho más el trabajo». Para David y Susana «la clave es que las personas no se rindan ante la adversidad y sigan luchando. El esfuerzo merece la pena», concluyen.