Sociedad

Arabia Saudí contratará a investigadoras por primera vez en su historia pero deben ser «respetables»

La Fiscalía de Arabia Saudí ha anunciado este lunes que contratará a mujeres como investigadoras por primera vez en la historia del país, cerca de tres meses después de que el Ministerio de Justicia diera un paso similar en este sentido.

El Ministerio de Información ha detallado en un comunicado que las postulantes deben tener nacionalidad saudí, ser «respetables» y tener un grado en ‘sharia’ o Tecnología de la Información.

El ministro de Justicia y presidente del Consejo Judicial Supremo, Walid bin Muhamad al Samaani, ha subrayado que el Ministerio que encabeza busca abrir la puerta a las mujeres «porque serán de gran importancia en la entrega de servicios a los beneficiarios del campo judicial y documental».

El Ministerio de Justicia de Arabia Saudí anunció en noviembre que empezará a contratar a mujeres para tareas de investigación y administración, la primera vez en la historia del país en el que mujeres trabajen en este organismo.

Un islam «moderado y abierto»

Estas decisiones se enmarcan en un plan del príncipe heredero, Mohamed bin Salmán, para introducir cambios económicos y sociales en el país. En octubre, un decreto real anunció que las mujeres podrán conducir a partir de junio de 2018.

A finales de octubre, las autoridades anunciaron que permitirá a las mujeres entrar en los estadios y otras instalaciones deportivas del país a partir de 2018, resaltando que los mismos «serán rehabilitados para recibir a familias». El primer partido con aficionadas se celebró en enero.

El propio Bin Salmán prometió un Islam «moderado y abierto» en el país, dominado por el wahabismo, una rama extremadamente conservadora dentro del sunismo. «Estamos volviendo a lo que fuimos, un país de Islam moderado que está abierto a todas las religiones del mundo», dijo.

A pesar de las reformas, las mujeres siguen haciendo frente a numerosas restricciones en el país, especialmente relacionadas a la forma de vestir, sus relaciones sociales con otros hombres y la necesidad de una autorización de un ‘guardián’ para viajar, trabajar o acudir a un centro médico.