odontología

Por qué cepillarse los dientes justo después de comer daña el esmalte dental

Los expertos recomiendan esperar alrededor de 30 minutos antes de cepillarse tras consumir alimentos o bebidas con elevada acidez

dientes
Una mujer se cepilla los dientes.

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El cepillado después de las comidas suele asociarse a una buena higiene bucodental. Sin embargo, si se han ingerido alimentos o bebidas ácidas, hacerlo de forma inmediata resulta contraproducente. Esto es debido a que zumos, vinagretas o gazpachos reducen temporalmente el pH de la boca y pueden dejar el esmalte más vulnerable durante unos minutos.

Según el Estudio de Salud Bucodental de Sanitas, ocho de cada diez españoles (79,8%) aseguran haber padecido alguna alteración en el último año. Entre las más habituales aparece la sensibilidad dental, que afecta el 37,5% de la población, una molestia que se intensifica cuando el esmalte pierde su integridad o queda expuesto a estímulos como el frío o el calor.

«El esmalte es la capa más externa del diente y actúa como barrera protectora. Después de tomar productos ácidos, esa superficie queda temporalmente más susceptible a la erosión y la abrasión. Si el cepillado se realiza con fuerza justo en ese momento, el desgaste progresivo es mayor, lo cual aumente la sensibilidad», explica Antonio Longo, del equipo de innovación clínica y calidad asistencial de Sanitas Dental.

La saliva cumple un papel fundamental en este proceso, ya que ayuda a neutralizar los ácidos y a recuperar de forma gradual el equilibrio de la boca. Por ello, los expertos recomiendan esperar alrededor de 30 minutos antes de cepillarse tras consumir alimentos o bebidas con elevada acidez. «Durante ese tiempo, una opción es enjuagarse con agua para facilitar la limpieza de restos sin someter al esmalte a una fricción inmediata», añade Antonio Longo.

El riesgo no depende solo del alimento, sino también de la frecuencia con la que se consume y de la técnica de higiene. Además, las personas con encías retraídas, tratamientos de ortodoncia, bruxismo o antecedentes de sensibilidad dental pueden notar las molestias con mayor facilidad.

Pautas para proteger el esmalte dental

El orden de consumo influye: cuando se toman alimentos ácidos dentro de una comida completa, su efecto suele ser menor que si se consumen solos entre horas. Esto se debe a que la saliva aumenta durante la masticación y ayuda a recuperar el equilibrio de la boca.

Mejor la fruta entera que los zumos: al masticarla, se estimula más la producción de saliva y el contacto con los azúcares libres es menor que si se toma exprimida.

Las bebidas isotónicas no son inocuas para los dientes: aunque se asocian al deporte y a la hidratación, muchas contienen ácidos y azúcares. «En la mayoría de las actividades cotidianas o entrenamientos moderados de menos de 60 o 90 minutos, y para la mayoría de las personas, el agua es suficiente para mantener una hidratación adecuada, ya que el organismo no pierde una cantidad significativa de sales minerales que justifique recurrir a este tipo de bebidas. Aunque hay excepciones, por ejemplo, si es necesario en calor extremo y con una sudoración elevada», destaca Eva M Bautista, nutricionista de Blua de Sanitas.

Utilizar pastas blanqueadoras con prudencia: algunos productos de esta tipología contienen partículas abrasivas que podrían incrementar la sensibilidad si se utilizan a diario, sobre todo cuando ya existe desgaste dental o recesiones gingivales; es importante utilizar soluciones de calidad con bajos valores de RDA.

Prestar atención a ciertos hábitos cotidianos: morder hielo, usar los dientes para abrir envases o apretar la mandíbula puede generar microfisuras y hacer que el esmalte sea más vulnerable.

«En vacaciones suelen modificarse los horarios, la alimentación y las rutinas de higiene, por lo que es más sencillo que aparezca sensibilidad, dolor al tomar bebidas frías o molestias al masticar. Ante esta situación, una valoración profesional a través de videoconsulta ayuda a detectar a tiempo posibles alteraciones y a decidir si es necesario acudir a una clínica para una exploración completa», concluye Antonio Longo, de Sanitas Dental.

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