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«No son simples cambios de humor»: así empieza realmente el trastorno bipolar

Expertos recuerdan que el trastorno bipolar puede controlarse y que más del 70% de los pacientes puede mantener una vida estable con tratamiento adecuado

Aunque en el lenguaje cotidiano muchas veces se utiliza para describir cambios de humor, el trastorno bipolar es en realidad una enfermedad mental compleja que afecta aproximadamente a 37 millones de personas en todo el mundo, según la OMS y que puede tardar entre cinco y diez años en diagnosticarse correctamente, según advierten especialistas en salud mental.

«El trastorno bipolar no son simples cambios de humor. Son episodios clínicos de depresión y de manía o hipomanía que pueden durar semanas o incluso meses si no se tratan», explica el Dr. Ignacio Basurte, psiquiatra y director médico de Clínica López Ibor.

Como indica el doctor, uno de los principales motivos del retraso diagnóstico es que entre el 60% y el 70% de los pacientes debutan con episodios depresivos, lo que puede llevar inicialmente a diagnosticar una depresión mayor sin identificar todavía el trastorno bipolar. «En muchos pacientes el trastorno bipolar tarda años en diagnosticarse porque comienza con depresión y las fases de hipomanía pasan desapercibidas», señala el doctor.

Suele empezar antes de los 25 años

El trastorno bipolar suele comenzar entre la adolescencia tardía y el inicio de la edad adulta, generalmente entre los 18 y los 30 años, aunque en muchos casos los primeros síntomas aparecen antes. De hecho, Basurte detalla que entre el 50% y el 60% de los casos presentan síntomas antes de los 25 años, lo que convierte a este trastorno en una de las principales causas de discapacidad en adultos jóvenes. «En jóvenes, el trastorno bipolar puede aparecer con irritabilidad, impulsividad o cambios conductuales más que con la euforia clásica de la manía», explica Basurte.

No son simples cambios de humor

Uno de los mitos más extendidos es pensar que las personas con trastorno bipolar cambian de estado de ánimo constantemente a lo largo del día. Sin embargo, la realidad clínica es distinta. «Los episodios de manía o depresión no duran horas: pueden prolongarse durante semanas o incluso meses si no se tratan», explica el psiquiatra. Durante las fases depresivas predominan la tristeza intensa, la pérdida de energía y el desinterés por las actividades habituales, mientras que en las fases maníacas o hipomaníacas aparece un aumento anormal de la energía, menor necesidad de dormir, impulsividad, euforia o irritabilidad.

Alcohol y drogas pueden empeorar la enfermedad

El consumo de alcohol, cannabis u otras sustancias puede influir en el inicio o empeoramiento del trastorno bipolar. «En personas con predisposición biológica, estas sustancias pueden precipitar episodios de manía o depresión, aumentar las recaídas y dificultar la respuesta al tratamiento. Los datos indican que entre el 40% y el 60% de los pacientes con trastorno bipolar presentan a lo largo de su vida algún trastorno por consumo de sustancias, lo que en psiquiatría se denomina patología dual».

Un trastorno con alto riesgo si no se trata

El trastorno bipolar también se asocia a un importante impacto en la salud mental si no se detecta y trata adecuadamente. «Se estima que entre el 25% y el 50% de las personas con trastorno bipolar realizan al menos un intento de suicidio a lo largo de su vida, y aproximadamente entre el 10% y el 15% fallecen por suicidio en ausencia de tratamiento adecuado. Detectar el trastorno bipolar a tiempo puede cambiar radicalmente la evolución de la enfermedad y mejorar la calidad de vida del paciente», explica el Dr. Basurte.

«El diagnóstico no define tu futuro»

A pesar del impacto de la enfermedad, los especialistas insisten en que el trastorno bipolar puede tratarse y mantenerse bajo control. «El diagnóstico no define el futuro de la persona. Hoy disponemos de tratamientos eficaces que permiten controlar la enfermedad y prevenir recaídas», afirma Basurte. «Con tratamiento farmacológico adecuado, seguimiento clínico y apoyo psicoterapéutico, más del 70% de los pacientes puede mantener periodos prolongados de estabilidad clínica y funcionamiento social adecuado», concluye el psiquiatra Basurte.