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ACCIDENTE DE TRENES EN CÓRDOBA

Mónica García ignora los crespones negros en las banderas mientras promete apoyo a víctimas de Adamuz

El Ejecutivo de Pedro Sánchez se ha jactado de decretar tres días de luto oficial

La ministra de Sanidad, Mónica García, protagonizó este martes un gesto polémico durante su mensaje sobre la ayuda psicológica a las víctimas del accidente ferroviario en Adamuz: las banderas que la acompañaban carecían de los tradicionales crespones negros, un símbolo de luto que el Gobierno, a su vez, tampoco colocó en la Moncloa. La ausencia de este detalle protocolario ha generado críticas inmediatas, cuestionando la seriedad con la que se ha mostrado la solidaridad institucional hacia las 41 víctimas mortales del siniestro.

El Ejecutivo de Pedro Sánchez se había jactado de decretar tres días de luto oficial, pero ni en el Palacio de la Moncloa ni en la comparecencia de los ministros Fernando Grande-Marlaska y Elma Saiz se observó el clásico crespón negro sobre las banderas, aunque sí vestían de negro. El gesto, que tradicionalmente acompaña a la enseña nacional y a la de la Unión Europea en momentos de duelo, se convirtió en un símbolo ausente de la empatía institucional, justo cuando se esperaba una expresión de respeto público por la tragedia.

La comparecencia de Sánchez en Adamuz, acompañado de la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, el ministro de Transportes, Óscar Puente, y el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, tampoco permitió preguntas de los medios. En ella, el presidente anunció los tres días de luto oficial —desde las 00:00 horas del martes hasta la medianoche del jueves— sin que se corrigiera el detalle visual que ha puesto en el centro del debate la coherencia del Gobierno y de sus representantes.

Perfiles vinculados a partidos de la oposición denunciaron la incoherencia del Ejecutivo y criticaron la «falta de empatía visual» con los ciudadanos afectados, insistiendo en que la ausencia de crespones negros refleja un descuido institucional que contradice el discurso oficial de luto y condolencias. La polémica ha abierto así un debate sobre la importancia de los gestos simbólicos frente a las medidas concretas de apoyo a las víctimas y sus familias.