OkSalud
Coordinador nacional de las Sociedades Autonómicas de Hipertensión Arterial y Riesgo Vascular

Dr. José Abellán: «Fumar es el único factor de riesgo cardiovascular que se acepta de forma voluntaria»

"Las chicas jóvenes fuman ya más que los varones de su edad"

"Todo lo que entra al alveolo que no sea aire puro es malo"

La salud es un eje fundamental en la calidad de vida de las personas y en el desarrollo de comunidades más fuertes y conscientes, así lo han resaltado los expertos reunidos el pasado 2 de marzo en la jornada celebrada en el Congreso de los Diputados bajo el lema: «Estilo de vida saludable para la salud en España».

El Dr. José Abellán Alemán, coordinador nacional de las Sociedades Autonómicas de Hipertensión Arterial (HTA) y Riesgo Vascular (RV) de España y catedrático de Riesgo Cardiovascular de la Universidad Católica de Murcia, fue el encargado de presentar el documento de ‘Consenso sobre Estilo de Vida Saludable’, y en entrevista a OKSALUD explica los objetivos clave del encuentro y los mensajes principales que hay que trasladar a la población.

PREGUNTA.- ¿Qué mensaje principal debería trasladarse a la población sobre la relación entre hábitos de vida y salud cardiovascular?
RESPUESTA.- Invertir en un estilo de vida saludable en la población es invertir en prevención, y esta prevención de las enfermedades cardiovasculares y de muchos procesos oncológicos reside en mantener un estilo de vida saludable. Por una parte, tenemos nuestra genética, que nos condiciona a desarrollar determinadas enfermedades, pero hoy conocemos que nuestra interacción con el medio, es decir, lo que llamamos la epigenética, es clave para retrasar o acelerar el desarrollo de muchas de estas patologías.

Por ejemplo, si se parte de una mala condición genética que predispone a desarrollar hipertensión arterial o diabetes, pero se mantiene un estilo de vida saludable, se contribuye en un 66% a retrasar su aparición y viceversa. De momento, no podemos luchar contra nuestra genética, pero sí que podemos retrasar la aparición de enfermedades. Por lo tanto, la adquisición y mantenimiento de buenos hábitos saludables es crucial.

P.- ¿Cuáles son hoy los factores modificables que más están contribuyendo al aumento de la hipertensión y del riesgo cardiovascular en nuestro país?
R.- El factor de riesgo cardiovascular mayor que más está creciendo es la obesidad y sobre todo la infantil. Tenemos una tasa de obesidad del 15,2 % en adultos y un 36 % de los niños españoles entre 6 y 9 años presentan sobrepeso u obesidad. Esto es una verdadera epidemia. La obesidad va unida al desarrollo de hipertensión arterial, diabetes y dislipemia aterogénica. Por lo tanto, no es una cuestión menor y es necesario tomar conciencia del problema y luchar para contrarrestarla. Además, la tasa de sedentarismo está entre el 30-50% de la población adulta.

La hipertensión arterial es el factor de riesgo cardiovascular más peligroso y que contribuye más decididamente a la mortalidad cardiovascular, y está intrínsecamente relacionado con la obesidad. También deberíamos analizar la cantidad de sal que habitualmente consumimos que se estima el doble de lo que deberíamos ingerir.

P.-¿En qué punto se encuentra España actualmente en la lucha contra el tabaco desde el punto de vista sanitario?
R.- Estimamos una prevalencia del 22% de la población adulta española que fuma. Se estima que el tabaquismo está relacionado directamente con unas 69.000 muertes anuales en nuestro país. Hemos detectado un cambio en el hábito tabáquico en la población juvenil. Las chicas jóvenes fuman ya más que los varones de su edad. Esta situación a medio plazo augura un empeoramiento del perfil cardiovascular entre las mujeres.

Nosotros estamos frontalmente en contra del tabaquismo y hay que luchar para tratar de erradicarlo porque es el único factor de riesgo cardiovascular que se acepta voluntariamente.

P.- Algunas personas recurren a dispositivos electrónicos para intentar dejar de fumar. ¿Qué evidencia existe sobre su utilidad real y qué ventajas suponen?
R.- Al hablar de tabaquismo, tenemos que contemplar otras alternativas que se utilizan al margen del clásico tabaco de combustión, como son el tabaco de liar, las pipas de agua, los dispositivos de liberación de nicotina conocidos como cigarrillos electrónicos o vapeadores, las bolsitas de nicotina y el tabaco calentado.

Estas alternativas al tabaco de combustión han proliferado mucho y considero que debemos plantearnos al menos tres preguntas: ¿son inocuos?, ¿pueden ser la puerta de entrada al tabaquismo? y ¿podrían ser la puerta de salida al tabaquismo?

Ninguno de estos dispositivos es inocuo y sí son perjudiciales. Todo lo que entra al alveolo que no sea aire puro es malo. La mejor opción es dejar de fumar, pero si comparamos el daño que provoca el humo de tabaco frente a estas alternativas, hay que señalar que claramente la combustión del tabaco produce muchas más sustancias cancerígenas y tóxicas que las otras.

En cuanto a la segunda cuestión, sí que puede ser una puerta de entrada al tabaquismo, con estudios que así lo avalan. Debe legislarse para evitar el acceso de los jóvenes a estos dispositivos y desterrar los vapeadores desechables, que son muy económicos y de fácil acceso entre ellos.

Y por último, aunque es cierto que una tercera parte de los pacientes con cardiopatía isquémica siguen fumando pese a todo. Quizás, en esas situaciones, estas alternativas podrían ser una opción. También hay estudios que avalan mejores tasas de abandono del tabaquismo por estas vías que con las terapias sustitutivas de nicotina u otras.

P.- ¿Cuáles son los principales obstáculos que encuentran los pacientes para abandonar el tabaco y mantener cambios de estilo de vida saludables a largo plazo?
R.- El tabaquismo provoca una fuerte dependencia física, psíquica y gestual. La responsable de la adicción es la nicotina, que hace que se perpetúe la adicción. Pero no es invencible. Lo primero es la decisión personal del paciente para dejarlo y luego estamos los sanitarios para apoyarlo con todo tipo de medidas psicológicas y farmacológicas si fuera necesario. Si se recae, hay que volver a intentarlo.

Los buenos hábitos se adquieren en la infancia. Por eso destacamos la importancia que tiene la familia y la escuela en la adopción de buenos hábitos de salud. Una vez establecido un tipo de comportamiento, es más difícil tratar de corregirlo. Por eso abogamos porque en las escuelas se introduzca una asignatura de ‘Buen estilo de vida’. Que se promocione el consumo de una dieta como la mediterránea, se practique ejercicio físico frecuentemente entre los escolares y se limiten las horas de exposición a pantallas.

P.- ¿Qué papel deben desempeñar las instituciones públicas y el sistema sanitario para que los mensajes sobre vida saludable no se queden solo en recomendaciones teóricas?
R.- Ahí es donde está el quid de la cuestión; está bien dar a conocer las bondades de un estilo de vida saludable y comunicar las evidencias científicas que este tipo de medidas han aportado al control de enfermedades porque son la primera causa de muerte en nuestro medio. Pero hay que disponer de estrategias para aplicarlas a todos los niveles educativos, sanitarios, etc. Y ahí es donde entran en juego políticas de prevención y promoción de la salud. Esto es una guerra donde todos debemos ir de la mano y todos somos necesarios: autoridades sanitarias, maestros, médicos, enfermeros, nutricionistas, monitores de ejercicio físico, psicólogos, farmacéuticos, etc. Todos debemos trabajar coordinadamente en un modelo transdisciplinar.

P.- ¿Qué tres cambios concretos en el estilo de vida considera más urgentes y eficaces?
R.- Los pilares fundamentales para mantener un estilo de vida saludable son por este orden, mantener un tipo de alimentación saludable como la dieta estilo mediterránea, practicar ejercicio físico acorde con la edad, tanto dinámicos como de fuerza, no fumar y mantener unas sólidas relaciones familiares, sociales y con el medio donde cada uno vive. Luego entrarían: mantener unas horas de sueño de buena calidad, huir de situaciones estresantes y habitar en espacios libres de contaminación. La sincronización con el ambiente natural es importante; visitar los espacios verdes y azules nos proporciona satisfacción.