El cribado precoz, la herramienta que reduce hasta un 43% el riesgo de morir por cáncer colorrectal
Se trata de uno de los tumores más frecuentes y cuyo pronóstico mejora considerablemente cuando se detecta en fases tempranas

Fact checked
Este artículo de OkSalud ha sido verificado para garantizar la mayor precisión y veracidad posible: se incluyen, en su mayoría, estudios médicos, enlaces a medios acreditados en la temática y se menciona a instituciones académicas de investigación. Todo el contenido de OkSalud está revisado pero, si consideras que es dudoso, inexacto u obsoleto, puedes contactarnos para poder realizar las posibles modificaciones pertinentes.
Investigadores del Instituto Karolinska y de la Universidad de Ume, en Suecia, han observado que las personas que participan en programas de cribado para la detección precoz del cáncer colorrectal podrían presentar hasta un 43% menos de riesgo de morir por esta enfermedad. Los resultados proceden de un estudio publicado en la revista JAMA Network Open, que ha analizado datos correspondientes a hasta 14 años de seguimiento del programa de cribado Estocolmo-Gotland.
Este programa, implantado en Suecia con carácter universal, está dirigido a personas de entre 60 y 74 años, que reciben cada dos años en su domicilio un kit para recoger una muestra de heces. Posteriormente, esta se analiza para identificar pequeñas cantidades de sangre no visibles a simple vista, un posible indicio de cáncer colorrectal. Se trata de uno de los tumores más frecuentes y cuyo pronóstico mejora considerablemente cuando se detecta en fases tempranas.
Esta iniciativa, introducida en 2008, contempla en su protocolo que si se detecta sangre, se ofrezcan pruebas adicionales, generalmente una colonoscopia. De la misma se han valido estos expertos, que han investigado el impactos de estas en las tasas de mortalidad por esta causa en el citado país.
MEJOR DATO QUE EL OFICIAL HASTA AHORA
«Una evaluación previa del programa demostró que quienes recibieron una invitación para someterse a la prueba de detección tenían un 14 por ciento menos de riesgo de morir a causa de la enfermedad», ha afirmado el consultor sénior y profesor asociado del Departamento de Ciencias Clínicas y Educación del Hospital Södersjukhuset y del Instituto Karolinska, y autor principal de este estudio, el doctor Johannes Blom.
No obstante, ha incidido en que ahora se ha podido demostrar «que la mortalidad es significativamente menor que la citada entre quienes participan en la prueba de detección». Para ello, y junto al resto de investigadores, ha comparado a las personas que fueron invitadas a participar en esta acción entre 2008 y 2012 con un grupo de control cuyos miembros fueron invitados posteriormente o no lo fueron.
«Aunque las pruebas de detección son gratuitas y sencillas, alrededor de un tercio de las personas no se someten a ellas», lamenta Blom, quien ha manifestado que esta investigación «subraya la importancia de participar» en ellas «y demuestra que, de hecho, pueden salvar vidas».