Trucos caseros para fabricar tu propio material de gimnasio
Hay gente a la que no le gusta el gimnasio o no puede permitírselo. En lugar de acudir a un centro deportivo a entrenar opta por quedarse en casa. No obstante esto no implica que no puedas ejercitarte con normalidad. En este artículo te damos unos cuantos trucos caseros para fabricar tu propio material de gimnasio con elementos que puedes tener por casa y que ya no utilices.
Ya no puedes poner como excusa la falta de material. Estos elementos que fabriquemos, más bien deberían usarse de manera circunstancial, cuando nos encontremos fuera de casa durante unos días o cuando se nos estropee el material original. Gracias a estas propuestas no será preciso que gastes una cantidad de dinero muy alta.
Mancuernas con botellas
El clásico sustituto de las mancuernas siempre han sido los tetra brick de leche y las botellas de plástico. Se suelen rellenar con agua o arena y conseguiremos una buena solución para hacer brazos. De hecho, en Internet hemos encontrado la botella de una bebida isotónica que tiene la forma de una mancuerna para poder reutilizarla cuando se acabe el líquido. El agarre será mucho mejor y seguro que se le puede sacar un gran rendimiento.
Cuando la arena o el agua del relleno se te queden cortos siempre puedes optar por otros materiales para incrementar el peso, como puede ser el cemento o la mezcla de arena con virutas de hierro.
Chaleco lastrado
Para progresar en nuestro rendimiento pueden ser muy útiles los chalecos lastrados. No todo el mundo se lo puede permitir, pero sí que nos podemos fabricar uno muy similar al original con un par de mochilas. Bastará con rellenarlas con el peso que consideremos oportuno y para equilibrar la carga pondremos una por detrás y otra por delante. Comprueba que los tirantes estén perfectamente regulados antes de realizar cualquier actividad.
Este chaleco lastrado te resultará muy interesante a la hora de hacer flexiones, sentadillas o dominadas en tu casa.
Balón medicinal
De una manera sencilla también se puede crear un balón medicinal. Cogeremos un balón de baloncesto viejo que tengamos por casa y que ya no usemos. Le haremos un pequeño agujero por el que meteremos en su interior una buena cantidad de sal gorda y para acabar lo sellaremos con un parche de los que se emplean para reparar las ruedas. Siempre será mejor optar por este tipo de sal en lugar de la arena, porque de esta manera nos garantizamos que no se pierda el relleno por alguna fisura.
Otras alternativas que podrías valorar a la hora de hacer tu gimnasio en casa con elementos que tengas por casa pueden ser el saco húngaro o el saco de entrenamiento, que se realizan con una bolsa de deporte vieja.
Si a todo le esto le añadimos una cuerda de saltar, conseguiríamos realizar un entrenamiento bastante completo. No se puede considerar un sustituto del gimnasio, pero sí que puede ser muy válido cuando nos encontremos de viaje o estemos de vacaciones en la playa. Una opción a tener en cuenta.
Lo último en OkSalud
-
Fruto del monje: de sustituto del azúcar a posible suplemento alimenticio por sus propiedades
-
Los expertos avisan: aumenta la automedicación impulsada por influencers sin aval científico
-
Raquel Mesa: «Los síntomas de la vejiga hiperactiva se atribuyen al envejecimiento o al posparto»
-
El consejo de un médico para dormir del tirón con un simple truco: acuéstate con calcetines
-
Qué es la ‘piel de mariposa’: la enfermedad rara que tiene Leo, el niño cuyo tratamiento asumirá la Junta de Andalucía
Últimas noticias
-
La preocupación entre los expertos es total: lo que ocurre en un embalse en La Rioja con las especies protegidas en riesgo
-
El candidato Laporta promete no volver a Montjuic aunque depende de un milagro de Limak
-
OKDIARIO en el aeropuerto Ben Gurión de Israel bajo la amenaza de los misiles de Irán: del búnker al avión
-
Guerra de Irán, EEUU e Israel, en directo | Última hora de nuevos ataques, reacciones de Trump y precio del petróleo hoy
-
Así opera la trama del PSOE de Parla para que altos cargos y afines cobren sueldos públicos de por vida