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Así ha llegado Mercedes Álvarez a los 108 años: vida ordenada, dieta sana y recuerdos positivos

Mercedes es frugal, de costumbres sanas y mantiene una dieta equilibrada

Con disciplina casi castrense, supervisa personalmente las dosis de su medicación diaria

Mercedes Álvarez Montero, nacida en Madrid el 10 de julio de 1918, cumple 108 años con una memoria prodigiosa y gran agilidad mental. Es universitaria, de trato exquisito y una admirable lucidez.

Los centenarios y supercentenarios de la Comunidad de Madrid protagonizan una auténtica carrera hacia la longevidad plena, con el horizonte de los 120 años como meta. Una hazaña que ha posicionado a Madrid como líder europeo en esperanza de vida, convirtiéndola en la capital de la longevidad.

Según el doctor Manuel de la Peña, experto de renombre mundial en longevidad, este liderazgo responde a una combinación de factores: políticas públicas eficaces, un sólido sistema sanitario con hospitales públicos madrileños de referencia mundial, una extensa red de farmacias al servicio del ciudadano, una dieta mediterránea, el hábito de caminar por la sierra madrileña y una ciudadanía que piensa en verde, comprometida con su bienestar.

Paradigma de disciplina y fortaleza mental

El doctor De la Peña tuvo la oportunidad de valorar clínicamente a Mercedes Álvarez Montero, comprobando de primera mano su vitalidad mental y su estado de salud envidiable. Durante el encuentro, Mercedes compartió el secreto de su longevidad: una vida ordenada, una dieta sana, recuerdos positivos que alimentan su espíritu, una fe profunda y una serenidad que le permite afrontar cada desafío con optimismo.

Sus propias palabras lo expresan mejor que ningún análisis: «Yo estoy muy tranquila, ¿cómo voy a estar intranquila? Tengo a los hijos con sus carreras y a los nietos bien y trabajando. Duermo sin preocupaciones, ¿de qué voy a estar intranquila?».

La historia de Mercedes, recogida en varios vídeos publicados en las redes sociales del doctor De la Peña, ha alcanzado más de 7 millones de visualizaciones.

Una memoria que convierte la historia en leyenda

De la Peña destaca que Mercedes guarda un cariño especial por sus referentes familiares: su padre, el teniente general José Álvarez Entrena, y su abuelo, el general de división Antonio Montero, hermano de Manuel Montero, que fue gobernador militar de Alicante.

El doctor quedó impresionado por su memoria privilegiada, su claridad mental y la precisión con la que narra episodios de la historia de España que vivió en primera persona. Mercedes es frugal, de costumbres sanas y mantiene una dieta equilibrada. A pesar de haber atravesado los horrores de la guerra civil, ha sabido superar aquel trauma con serenidad, alegría y una fe inquebrantable.

La edad, nunca un obstáculo: marcapasos reemplazado a los 106 años.
Para Mercedes, la edad no ha supuesto ningún freno a la hora de cuidar su salud. A los 106 años le fue sustituida, por tercera vez, la batería de su marcapasos. Con disciplina casi castrense, supervisa personalmente las dosis de su medicación diaria: pastillas para la tensión, para el azúcar y para conciliar el sueño.

El doctor De la Peña le prescribió vitamina D y B12 para reforzar su vitalidad. En el momento de la entrevista clínica, su tensión arterial se situaba en 130/70 mmHg, su frecuencia cardíaca en 65 lpm y su corazón no presentaba arritmias. Su colesterol está bien controlado, lo que, según De la Peña, la protege frente al ictus y el infarto. Nunca bebió alcohol ni fumó, y ha superado el test de longevidad con sobresaliente. Como es habitual en los supercentenarios, ha perdido parte de su movilidad, aunque confía en que próximos avances médicos le permitan recuperar masa muscular.

Un legado de sabiduría: «Guía para vivir sanos 120 años»

Como gesto de admiración, el doctor De la Peña obsequió a Mercedes con un ejemplar de su obra Guía para vivir sanos 120 años, una referencia basada en historias reales de supercentenarios, y le entregó también un rosario bendecido en el Vaticano por el cardenal Angelo Acerbi, que ella besó y abrazó con emoción.

El doctor Manuel de la Peña, figura de referencia en el estudio de la longevidad, acaba de ser recibido en Audiencia Privada por el Papa León XIV, quien le concedió la Medalla de Oro de su Pontificado, en reconocimiento a su compromiso, dedicación y excelencia médica, así como a su condición de descubridor de un destacado yacimiento de supercentenarios.

Cardiólogo, escritor, doctor cum laude en Medicina y académico, preside el Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social y dirige la Cátedra del Corazón y Longevidad. Los numerosos galardones que ha recibido son un reflejo de su invaluable contribución al conocimiento de la longevidad humana.