Recetas de cocina
Recetas

El truco de mi abuela que avalan los chefs expertos para hacer el mejor puré de patatas: «Mejora en textura si se cuecen las patatas con piel y abundante agua»

Este tradicional, sabroso y económico plato no pasa de moda para las nuevas generaciones

Martín Berasategui revela su truco para hacer el mejor puré de patatas: fácil, rápido y delicioso

El puré de patatas es uno de los platos que forman parte de la gastronomía tradicional española y se ha mantenido vigente durante generaciones gracias a su rico sabor y sencillez de preparación. Hablamos de todo un clásico que las abuelas de España preparan con pocos ingredientes. Su textura cremosa lo convierte en una de las mejores guarniciones.

Carnes, verduras o pescados… Con todo combina un buen puré de patatas. Si bien es cierto que preparar un puré, sea cual sea, parece no esconder ningún secreto, para que el de patatas quede suave, rico y cremoso conlleva una serie de trucos.

El truco para que el puré de patatas quede sabroso

A pesar de ser un plato económico y que requiere muy poco tiempo de elaboración, el puré de patatas requiere elegir correctamente los ingredientes, darle importancia a la textura y calcular los tiempos de cocción. Como sostiene el cocinero Jordi Cruz en sus redes sociales, el objetivo es conseguir «un puré cremoso, con sabor limpio y la estructura que debe tener una buena patata».

Uno de los trucos que marcan la diferencia, con el que coinciden tanto reputados chefs como las abuelas con mejor mano para la cocina, es el siguiente: cocer las patatas con piel y triturarlas a mano. «El puré de patatas mejora muchísimo en textura y sabor si se cuecen las patatas con piel y abundante agua, además de triturarlas a mano», apunta el presentador de Masterchef.

Cómo preparar correctamente las patatas

Antes de entrar en materia, conviene escoger debidamente los ingredientes. Para conseguir un puré «de diez», se cuentan con los dedos de una mano las materias primas que se necesitan: patatas, mantequilla, un chorrito de leche y aceite de oliva, prestando especial atención a la primera.

Tanto el chef catalán como su homólogo francés, Joël Robuchon, defienden la variedad Ratte, una patata alargada y asimétrica que despunta por su sabor. Ambos sostienen que se asemeja al de los frutos secos y que es una excelente opción como acompañante al plato principal por su cremosa textura.

La elaboración comienza dejándolas sin pelar y poniéndolas en abundante agua con una pizca de sal, según Martín Berasategui. Con este método, se evita que a la patata le entre mucha agua durante la cocción y que el puré acabe quedando demasiado acuoso. «Cuécelas durante aproximadamente 45 minutos», agrega Cruz, comprobando el punto pinchando con un tenedor y dejándolas atemperar para retirar la piel sin problemas.

La abuela de Ainhoa, creadora de contenido en la web Mimiaucocina, coincide con los afamados cocineros, dejando claro que es aconsejable cortar las patatas en trozos grandes y cocerlas hasta que queden muy tiernas.

Las batidoras, una herramienta a evitar

Una vez que las patatas están cocidas, lo normal es pensar que una batidora es la mejor forma de triturarlas. Esto es un error, según Jordi Cruz. «Evita robots o cuchillas, ya que liberan demasiado almidón y vuelven el puré elástico». En su lugar, y coincidiendo con la receta tradicional de nuestras ancianas, desde Mimiaucocina recomiendan «escurrirlas bien y pasarlas por un pasapurés o aplastarlas con un tenedor hasta obtener un puré fino y sin grumos».

Aunque triturar las patatas a mano supone un tedioso esfuerzo y se necesita disponer de más tiempo para su preparación definitiva, trabajar la patata a mano es clave para conseguir un puré a la altura. Otro método tradicional que sostiene Berasategui es añadir mantequilla.

La mantequilla, crucial en la textura de un puré delicioso

El último paso no es triturar la patata, ya que es en este paso cuando toca enriquecerla para conseguir la textura deseada. El cocinero vasco aporta un sencillo truco: fundir una generosa cantidad de mantequilla hasta que quede líquida y añadirla gradualmente a la patata, mezclándola bien para que se adhiera al ingrediente principal. Cruz se suma a su compañero de profesión, añadiendo que hay que incluir la patata en «un cazo con 100 ml de leche caliente, 50 g de mantequilla, sal y pimienta», a fuego lento constante.

Paso final: ajustar la textura

Para finalizar, hay que volver a encontrar la textura óptima. Para conseguir un resultado sobresaliente, se puede pasar el puré por un colador, aunque los más puristas prefieren dejarlo como está. El objetivo es igual para todo aquel que prepara esta receta: una mezcla cremosa y con el sabor de la patata como actor principal.

Las abuelas defienden que, para encontrar el punto perfecto, hay que añadir mantequilla, aceite de oliva y leche, ajustando su textura añadiéndola poco a poco. Y cuando este proceso cuenta con el visto bueno de los mejores chefs españoles, no hay lugar para experimentos.