Recetas de cocina

Los chefs japoneses lo confirman: el sushi no se come como lo hacemos en España, en realidad «el arroz nunca debe tocar la soja»

Un cocinero japonés con décadas de experiencia revela que mojar el arroz en la soja y comer el jengibre como acompañamiento son los fallos más repetidos al consumir este plato

El sushi se ha convertido en uno de los platos más consumidos fuera de Japón. Lo que empezó siendo una rareza reservada a restaurantes especializados es hoy una opción habitual en la mayoría de las ciudades españolas, disponible desde establecimientos de alta cocina hasta servicios de entrega a domicilio. Sin embargo, esa popularidad ha traído consigo una forma de consumirlo que poco tiene que ver con la tradición que lo originó.

Toshiya Sato, jefe de cocina del restaurante Toni’s Sushi Bar en Miami y con una trayectoria que incluye cocinas de referencia como Zuma y Makoto, ha explicado en el perfil de Instagram del restaurante cuáles son los errores más frecuentes que cometen los comensales occidentales al comer sushi. Y la mayoría los comete sin saberlo.

El problema con la salsa de soja

El primero y más extendido tiene que ver con la forma de usar la salsa de soja. La imagen habitual es la de alguien que coge el nigiri, lo sumerge directamente con el arroz hacia abajo y lo moja generosamente antes de llevárselo a la boca. Para Sato, ese gesto arruina por completo la pieza.

El motivo es sencillo: el arroz absorbe la salsa de manera descontrolada, lo que hace que la cantidad que llega al paladar sea excesiva y enmascare por completo el sabor del pescado. El resultado es una pieza excesivamente salada en la que el producto principal, que es precisamente lo que justifica el precio y la elaboración del sushi, queda anulado.

La forma correcta, según el chef, es darle la vuelta al nigiri y mojar únicamente el pescado, rozando apenas la superficie del recipiente. Así la cantidad de salsa es la justa y el equilibrio entre el arroz, el pescado y el condimento se mantiene tal como fue concebido. «Esta es la manera de hacerlo de forma tradicional, como lo hacen los japoneses», explica Sato en el vídeo.

El jengibre no es un acompañamiento

El segundo error es igualmente común y pasa más desapercibido. Las láminas de jengibre encurtido que acompañan casi siempre al sushi suelen comerse junto a cada pieza, como si fueran un complemento más del plato, similar al wasabi o a la propia salsa de soja.

Sin embargo, su función es completamente distinta. El jengibre está ahí para limpiar el paladar entre pieza y pieza, no para combinarse con ninguna de ellas. Comerlo al mismo tiempo que el sushi mezcla sabores que no están pensados para convivir y, de nuevo, interfiere en la experiencia que el cocinero ha diseñado para cada bocado.

La indicación de Sato es clara: el jengibre se toma solo, después de terminar cada pieza y antes de pasar a la siguiente, como una especie de pausa gustativa que permite apreciar mejor los matices de lo que viene a continuación.

Un ritual que va más allá del sabor

Lo que subyace en las explicaciones de este chef es algo que la cultura japonesa lleva siglos aplicando en la cocina: cada detalle tiene una razón de ser. El sushi no es solo arroz y pescado, sino el resultado de una técnica y una filosofía en la que la proporción, el orden y el respeto al producto lo son todo.

Conocer estas normas no convierte la experiencia en algo rígido o solemne. Al contrario, entender por qué se hace cada cosa de una manera determinada es, casi siempre, la forma más rápida de empezar a disfrutarlo de verdad.