Recetas de cocina
Recetas de postres

Bizcocho en sartén: receta fácil, rápida y esponjosa sin usar horno

Aprende a hacer un bizcocho en sartén fácil y esponjoso, sin horno y en pocos minutos. Receta perfecta para un postre rápido o desayuno.

Bizcocho rápido sin leche ni huevo

Bizcocho de naranja en freidora de aire

Bizcocho integral sin azúcar añadido

  • Francisco María
  • Colaboro en diferentes medios y diarios digitales, blogs temáticos, desarrollo de páginas Web, redacción de guías y manuales didácticos, textos promocionales, campañas publicitarias y de marketing, artículos de opinión, relatos y guiones, y proyectos empresariales de todo tipo que requieran de textos con un contenido de calidad, bien documentado y revisado, así como a la curación y depuración de textos. Estoy en permanente crecimiento personal y profesional, y abierto a nuevas colaboraciones.

Hacer un bizcocho en sartén es una de esas soluciones que te salvan el día. No necesitas horno, no calientas la casa y el resultado puede ser igual de tierno y esponjoso. Ideal si no tienes horno, si no te apetece encenderlo o si buscas un dulce rápido para desayunos y meriendas sin líos. Con una buena sartén y fuego bajito, el éxito está casi asegurado.

Lo mejor de esta receta es que sirve como base para mil ideas. Puedes aromatizarla, añadir cacao, fruta o adaptarla a versiones más ligeras según lo que tengas en la despensa. Si te gusta experimentar, hay opciones geniales como el Bizcocho de avena fácil y saludable o el Bizcocho de nata casero y esponjoso, que funcionan muy bien adaptadas al método en sartén.

Ingredientes básicos

Preparación paso a paso

Empieza batiendo los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté más clara y con algo de aire. No hace falta batidora eléctrica: unas varillas y un poco de energía bastan. Añade la leche, el aceite y la vainilla, y mezcla sin prisas. Luego incorpora la harina tamizada con la levadura y la sal, usando movimientos envolventes para no perder aire.

Engrasa una sartén antiadherente (20–22 cm) y colócala a fuego muy bajo. Vierte la masa, tapa bien y deja cocinar entre 35 y 40 minutos. Evita destapar a cada rato: el vapor es tu mejor aliado. Pincha con un palillo para comprobar; si sale limpio, está listo. Deja reposar unos minutos y desmolda con cuidado.

Trucos que marcan la diferencia

Variaciones rápidas

Limón (ralladura), chocolate (cacao puro), o una versión más ligera reduciendo azúcar o usando avena molida.

Información suplementaria