Opinión

La Unión Europea frena en seco a Sánchez

La UE no dará un euro a Sánchez mientras mantenga a Iglesias en el Gobierno y juntos propongan una política económica absolutamente desquiciada, propia de dictaduras tropicales. Europa tiene detectores de trileros y los zumbados jamás pasan el corte. El diario progresista Frankfurter Allgemeine Zeitung también duda de Sánchez: “Tras anunciar en julio que la pandemia estaba bajo control” -se fue de alegres vacaciones- a la vuelta “se topó con la segunda ola y más de 10.000 nuevas infecciones diarias”. Las minorías radicales que sostienen al presidente bluff en el poder están logrando que algunos ciudadanos crean que las mentiras del socialcomunismo puedan ser verdades, cuando son puras milongas peronistas.

Al ver lo que Sánchez urde, la UE le ha frenado en seco. O se ajusta a democracia, respeta la Monarquía, la independencia de los jueces y prescinde del bolchevique y sus socios separatistas, que de continuo infaman a los de Bruselas, o el de La Moncloa no verá ni un duro. Sánchez está atrapado entre leyes constitucionales y otras arbitrarias, que inventa el podemita para proclamar una Republiqueta de ocasión. (Busquen la décima que un marqués le brindó a Alfonso XIII antes de que la República le obligara a salir del país. Va una pista de cómo arranca la sátira: “Si pública es la mujer, que por puta es conocida, República viene a ser, la puta más corrompida”. Dejo inconclusa la estrofa para no enfrentar a las gentes. España es así, transforma las razones en insultos. Basta ver los zocos de griterío y vulgaridad en que se han convertido el Senado y el Congreso).

El FMI (Fondo Monetario Internacional) afirma que Sánchez ya ha perdido el tren de la recuperación. La delirante gestión que hizo de la pandemia su Gobierno -más comunista que social- arroja datos estremecedores. Además de meternos en una triple crisis económica, laboral y sanitaria, este muy nefasto Gobierno insiste en multiplicar sus errores iniciales. Sin saber cómo combatir el virus que nos azota, se entrega a la falsa propaganda que esparce el maquiavélico tándem de lacayos, Illa y Simón, que no tiemblan al jurar que los fallecidos son 34.000, cuando la OMS y la sociedad científica patria, aparte de los tanatorios y los sepultureros, aseguran que superan los 58.000. El estilo made in Sánchez, que tiene engañados a todos, siempre fue el mismo y no va a cambiar: mentir, mentir y volver a mentir.

En lo de si la moción de Vox no servía de nada, erraron expertos en política. Sirvió para que Casado resurgiera y se erigiese en amo de la derecha, tras dejar tirado a Abascal, que tres autonomías le aportó. Sánchez aprovechó el lío para mostrar sus malas artes y revistió de generosidad lo que para él era necesidad, cara a la UE. De muy poco le habrá servido tenderle la mano al héroe del PP, pues en Bruselas siguen sin creerle. Como no mande a hacer gárgaras a su socio de Galapagar, poca ayuda va a recibir de Europa.