Opinión

Si no hubieran sido detenidos, habrían sido regularizados

La desarticulación de la denominada La banda del Vaticano compuesta por un grupo de atracadores peruanos de joyerías que ha arrasado Madrid en los últimos tres meses disfrazados de monjas y de curas, permite extraer una importante conclusión, más allá de subrayar el éxito policial. De los diez atracadores, todos ellos inmigrantes irregulares, la mayoría está tramitando los papeles para acogerse a la regularización masiva del Gobierno. La pregunta es obvia: ¿Cuántos de ellos habrían logrado regularizarse de no haber sido detenidos? La respuesta es sencilla: todos, porque los filtros de la norma brillan por su ausencia y la existencia de antecedentes policiales no implica que su solicitud sea rechazada. Llevaban meses desatando el pánico en Madrid, desvalijando joyerías en los distritos madrileños de Tetuán, Usera, Puente de Vallecas y Ciudad Lineal, además de un intento en un banco de San Blas. El pasado 18 de mayo, los atracadores —ocho hombres y dos mujeres— asaltaron la joyería Carretero. 

Encañonaron a la dependienta, al dueño y a una clienta y se llevaron un botín de 600.000 euros en joyas. Ahora han sido detenidos como presuntos responsables de los delitos de robo con violenciafalsedad documental, apropiación indebida e infracción a la Ley de Extranjería. Tras su paso a disposición judicial, se ha decretado el ingreso en prisión de cinco de sus componentes. Aun así, y hasta que no haya sentencia en su contra, podrían solicitar la regularización. Un disparate colosal. La investigación del Grupo XIII de Atracos de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Madrid arrancó el 27 de marzo de 2026, cuando los atracadores asaltaron a punta de pistola y disfrazados un banco del distrito de San Blas-Canillejas. Ante la afluencia de clientes y testigos, fracasaron y huyeron del banco, aunque, a partir de ese momento, acrecentaron su actividad, siempre con coches robados y comunicándose entre ellos por interfonosarmados con pistolas y usando documentación falsa. Lo dicho: ¿Cuántos como estos habrá que logren los papeles?