Opinión

Sánchez abona el jardín de las mamarrachadas podemitas

En plena crisis económica, Pedro Sánchez dispara los Presupuestos con pólvora ajena -el dinero del rescate de la UE- para incrementar como nunca el gasto público. Casi la totalidad de los ministerios aumentan sus partidas, algunos de manera notable, como el de Igualdad de Irene Montero, que contará el próximo año con 516 millones de euros, un 9,4% más  (65 millones de euros añadidos) y el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 de Ione Belarra, secretaria general de Podemos, que crece un 21,5% hasta los 4.608 millones. Es decir, un aumento de 772 millones con respecto a lo que tenía este año. En definitiva, Pedro Sánchez riega el jardín podemita donde crecen los chiringuitos populistas. Es el precio que tiene que pagar para seguir contando con el apoyo de la ultraizquierda. El incremento porcentual del Ministerio de Montero es incluso superior a algunos de los considerados Ministerios de Estado, como Interior (5,1%). El Ministerio  de Consumo, de Alberto Garzón, también registra un aumento destacable, del  46,7%. Será para incentivar sus campañas contra el consumo de carne.

A partir del año que viene, Montero podrá amamantar aún más a la camada de asociaciones que se lo llevan crudo por elaborar estudios e informes marcados por su sesgo ideológico. Se van a forrar redactando memeces, como eso de que el color rosa oprime o que los niños necesitan juguetes «neutros».  Más dinero para más campañas contra los «cánones sexistas» y a favor del lenguaje inclusivo. A gastar, que el Gobierno socialcomunista necesita echar más carbón a las calderas de la propaganda.

Por su parte, el Ministerio de Ione Belarra contará con 772 millones más para untar a los afines, entre los que se encuentran las asociaciones animalistas que harán negocio con los cursos de formación que tendrán que recibir quienes adquieran un perro o un gato, porque la próxima ley de Protección y Derechos de los Animales -que prohíbe la venta de animales en tiendas- establece clases obligatorias a los nuevos dueños, que deberán suscribir además un seguro de responsabilidad civil. En definitiva, los ministerios podemitas tendrán manos libres para untar a los chiringuitos morados. Dan ganas de salir corriendo y no parar.