Regularizaciones masivas como la de Sánchez son un coladero de delincuentes
La teoría de la izquierda es descartar cualquier relación entre inmigración ilegal y delincuencia, porque eso «fascismo». Así, sin más. Sin embargo, parece evidente que las estadísticas confirman que ese nexo existe, razón por la que la próxima regularización masiva de inmigrantes amenaza con convertirse en un descomunal problema de seguridad. Es evidente que las prisas del Gobierno, dispuesto incluso a saltarse el Parlamento, van a impedir que esa regularización vaya acompañada de los necesarios trabajos de investigación policial, porque la única condición que se exige ya no es que se carezca de antecedentes penales, sino que los antecedentes penales no sean por delitos especialmente graves. En definitiva, un todo vale que se traduce en el que los extranjeros podrán regularizar su situación presentando un billete de autobús como prueba de que a 31 de diciembre estaban en España.
No se trata de estigmatizar a nadie, sino de incidir en la necesidad de que las regularizaciones masivas de inmigrantes como las que prepara Pedro Sánchez no se conviertan en un coladero, pues es indispensable establecer mecanismos de control para determinar si quienes pretenden acogerse a la medida no tienen un historial delictivo. Porque no tiene pase, y es un ejercicio de irresponsabilidad supina, que la Policía no pueda cruzar datos, por falta de tiempo y de medios, para averiguar si quienes pretenden residir y trabajar en España son una amenaza para la seguridad.
La realidad es que el medio millón de inmigrantes irregulares obtendrá los papeles sin más requisitos que una declaración de buenas intenciones. Poco más. La obligación de cualquier Estado pasa indefectiblemente por protegerse y la regularización masiva del Gobierno, del modo en que se ha previsto, amenaza con convertirse en una bomba de relojería social de imprevisibles consecuencias, entre otras razones porque provocará, sí o sí, un efecto llamada en el que no faltarán, como casi siempre, las mafias que trafican con seres humanos.
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