Opinión

Que la directora de la Guardia Civil recoja sus cosas y salga ya de su despacho

El auto del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz en el que ordenó la personación de la UCO en la sede del PSOE revela que la trama corrupta del PSOE utilizó a la directora general de la Guardia Civil para motivar la apertura de sendos expedientes de información reservada contra, al menos, dos agentes de la UCO que investigaban al Partido Socialista o a la familia del presidente del Gobierno. O sea, que en lugar de perseguir a los delincuentes, Mercedes González se prestó a las presiones de la trama y trató de frenar las investigaciones de la Guardia Civil que comprometían seriamente al PSOE.

Lo contenido en el auto del juez es gravísimo y, de confirmarse, Mercedes González, con independencia de asumir presuntas responsabilidades penales, tendría que ser inmediatamente destituida en su cargo. En esencia, lo que el juez apunta es que la trama del PSOE maniobró para que culparan a dos agentes de la UCO de supuestas filtraciones y la muy sanchista directora de la Benemérita ordenó la apertura de sendos expedientes de información reservada a dos investigadores de la UCO.  No puede haber una sospecha más grave sobre el comportamiento de la más alta responsable política de la Guardia Civil que la que desliza el magistrado de la Audiencia Nacional, motivo por el que Mercedes González no puede seguir ni un segundo más en su puesto.

Y no puede porque la decisión de abrir expediente a los guardias civiles la tomó a instancias de una trama financiada por el PSOE que lo que buscaba es deslegitimar las instituciones del Estado, entre ellas la Guardia Civil que Mercedes González deshonra con decisiones como esta. La sensación que queda es que la directora de la Guardia Civil se puso del lado de una trama de delincuentes al servicio del PSOE para expedientar a dos agentes que cometieron el delito de investigar la corrupción socialista. Grimoso.