Opinión

El nacionalismo agazapado muerde Navarra

La voracidad del nacionalismo separatista no tiene fin. Sea del color que sea, defienda la bandera que defienda, quien quiere romper España es insaciable, y aprovecha los momentos de debilidad que pueda tener el gobierno de la nación para dar sus dentelladas a nuestro Estado de las Autonomías.

Mucho se mira a Cataluña; pero, desde el País Vasco, el nacionalismo ha adoptado una actitud más soterrada en sus ansias independentistas. Saben que una exaltación de sus movimientos en la comunidad autónoma vasca supondría un riesgo para sus niveles de competencias autonómicas, después de que el 155 que aplicó el Partido Popular demostrase que el Estado sabe defenderse. Por ello, han optado por maniobras torticeras que favorezcan la anexión de Navarra a Euskadi para, después, comenzar el camino hacia la independencia.

El gobierno nacionalista vasco de Navarra -comandado estratégicamente por EH Bildu con el apoyo de Geroa Bai (PNV), Podemos e Izquierda-Ezkerra (la marca de IU en Navarra)- ha dado sus pasos en esta legislatura. Por ejemplo, la imposición del euskera –no oficial en toda Navarra- en las instituciones, en la educación, o en la posibilidad de optar a un empleo público. Sumado a lo anterior, la eliminación de nuestros símbolos oficiales para permitir la colocación de la ikurriña, bandera muy respetable pero que nos es ajena. Incluso han jaleado un pleno monográfico sobre el derecho a decidir, que quería colocar a Navarra en la rampa de salida hacia un referéndum por la anexión.

Mientras tanto, con una sangrienta reforma fiscal, han sembrado el empobrecimiento de Navarra al someter tanto al ciudadano como a las empresas a un expolio impositivo que ha hecho perder a nuestra Comunidad Foral su atractivo económico. Y esta operación tenía un objetivo: es una táctica de tierra quemada que convertiría una hipotética anexión a Euskadi en una especie de “rescate económico”.

Desde Bilbao también han dado sus pasos, con un PNV convertido en interlocutor del Gobierno Foral ante la Moncloa. Con Sánchez en el Gobierno, la debilidad de los socialistas deja al nacionalismo mucho margen para el chantaje y la presión. Negociaron la salida de la Guardia Civil de Navarra; y, ahora, según publicaba este viernes OKDIARIO, habrían hecho que el Ministerio de Hacienda estudie la unión fiscal vasca y navarra.

Informaba OKDIARIO que un equipo de expertos del Ministerio de Hacienda trabajaría desde hace semanas en el modelo técnico de unión de las cuatro haciendas forales (las de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, por un lado, y Navarra por otro). Pero no hablamos de fiscalidad: hablamos de allanar el terreno para una rápida anexión de Navarra por el País Vasco. Una anexión que, legalmente, hoy es posible por la tan manida Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución, que permitiría unir de Navarra a las tres provincias del País Vasco, a través de un referéndum.

Los populares tenemos claro que, en el momento en que la Carta Magna se reforme, se debería derogar ya una disposición que, siendo “transitoria”, se alarga ya 41 años. Aquel epígrafe constitucional – por cierto, plasmación de la mayor reivindicación de la banda terrorista ETA – es una auténtica amenaza para la personalidad diferenciada de Navarra; es oxígeno permanente para las pretensiones del nacionalismo vasco; y es una cuestión ya superada por una sociedad navarra que, mayoritariamente, no aspira a ser parte de nada que no sea España.

Pero antes de que se llegue a la reforma constitucional, hay una posibilidad más sencilla, más rápida y más temprana. El verdadero referéndum es el que se celebrará el próximo 28 de abril. Un referéndum entre Sánchez y España. Un referéndum entre seguir por un camino que nos lleva a la ruptura de la unidad nacional, a la crisis y al paro… U optar por un camino de la defensa de nuestro país, del crecimiento económico y de la generación de empleo. Necesitamos, en ese referéndum, salvar a España de Sánchez. Salvando a España, salvaremos también a Cataluña y a Navarra.

Ana Beltrán Villalba
Presidenta del Partido Popular de Navarra
Candidata al Congreso por Madrid