La gran oportunidad de la banca: conversar para fidelizar clientes
En España, la banca ha logrado una transformación digital notable en los últimos años. Antes, era impensable adherirse a un banco a través de un sitio web o utilizar reconocimiento facial para aprobar transacciones. Aunque esta digitalización ha conseguido reducir ciertas fricciones, ha estado centrada en la operativa y en construir apps más potentes, y no tanto en construir mejores relaciones con los usuarios.
En paralelo, el 77% de los usuarios prefiere la mensajería instantánea para interactuar con marcas frente a canales tradicionales como email o llamada, y específicamente en España, 46% prefiere hacerlo por WhatsApp. Diversas industrias están adoptando este canal para adaptarse a una preferencia de usuario consolidada. En el caso de los bancos, la adopción es aún muy superficial y en muchos casos, desconectada del core de la experiencia bancaria.
Al menos 10 de los bancos principales en España ya han implementado un canal de WhatsApp para ofrecer atención al cliente. Sin embargo, la mayoría de estos canales siguen siendo reactivos, limitados a un horario y están lejos de explotar el potencial real de la herramienta como motor de retención.
La banca en España se enfrenta a un problema silencioso y estructural.
Aunque la valoración media del sector se sitúa en torno al 7,3 sobre 10, sólo el 23,7% de los clientes están realmente satisfechos con su banco, existen altos niveles de churn y captar clientes puede costar entre 5 y 25 veces más que retener uno existente. Dicho de otro modo, los clientes no están vinculados ni emocional ni relacionalmente con sus bancos, lo que los hace fácilmente sustituibles como usuarios.
La retención de los clientes ya no depende tanto del producto, sino de la experiencia digital y relacional con la marca, dictada por un contacto frecuente, alta tasa de resolución, hiperpersonalización de la experiencia y un acompañamiento continuo. La buena noticia es que ahora ya existen soluciones que engloban todo lo anterior y que permiten pasar de interacciones puntuales a relaciones continuas.
Con la aparición de la inteligencia artificial generativa se ha abierto la puerta a una nueva generación de asistentes conversacionales mucho más naturales y útiles. La oportunidad para los bancos está en convertir sus canales existentes de WhatsApp en un «hilo infinito» de comunicación capaz de detectar sus necesidades, anticiparse a ellas, y convertirse en su asesor financiero personal inteligente.
Te explico cómo.
Imagina que estás haciendo scroll en Instagram y te aparece un anuncio con un producto financiero de tu interés. Al hacer clic, te lleva directamente al canal oficial de WhatsApp del banco. El agente de IA reconoce que te has interesado por la oferta y automáticamente comienza una conversación natural con el usuario para cualificar a través de preguntas sencillas y formularios nativos. En caso de que el usuario cumpla con todos los requisitos, te redirige a la página web/App para finalizar el proceso. Este modelo elimina fricciones, aumenta la tasa de conversión y traslada la experiencia a un entorno donde el usuario ya se siente cómodo.
Más adelante, cuando ya te hayas hecho cliente, el WhatsApp te hace el onboarding con tutoriales y atiende a tus dudas. Con el paso del tiempo, aprende sobre ti y se convierte en tu asesor personal, haciendo recomendaciones inteligentes sobre educación financiera. Por ejemplo, cómo empezar a invertir con el portafolio del banco, realizar simulaciones para una hipoteca o revisar un plan de pensiones.
Al ser un canal oficial de tu banco, el agente de IA se nutriría de tus propias bases de conocimiento, información sobre tus productos y con acceso al historial de intención de compra de tus usuarios, lo que aumentaría el Customer Lifetime Value. Además, al fungir como asesor financiero, ayudaría a democratizar la educación financiera en un contexto donde el 63% de los inversores jóvenes toman decisiones financieras en base a consejos de influencers en redes sociales. En este sentido, los bancos tienen una oportunidad única de recuperar su rol como fuente de confianza frente a nuevos intermediarios digitales.
Conversar es la nueva forma de hacer negocio, de captar nuevos clientes, de retenerlos y de fidelizarlos. Pero implementar IA conversacional en WhatsApp va acompañado de desafíos importantes, sobre todo con respecto a normativas de protección de datos y seguridad.
En ese sentido, la combinación idónea es continuar con el uso tradicional de la App y complementar la experiencia con un canal de WhatsApp que se utilice para fines informativos y de consulta. Un canal es transaccional y el otro, relacional. Ambos no compiten, sino que construyen una experiencia bancaria más completa, continua y centrada en el usuario.
La banca española ya ha dado el salto digital, pero aún tiene pendiente dar el salto relacional en un nuevo contexto donde la competencia está a un clic de distancia y la fidelidad es frágil. El verdadero diferencial no está en quién tiene la mejor App, sino en quién consigue construir la relación más relevante y se adapta mejor a las tendencias tecnológicas.
Por primera vez, WhatsApp y la IA conversacional ofrecen la posibilidad de hacerlo a escala y de forma personalizada. La cuestión ya no es tecnológica, sino estratégica. Si trabajas en banca, te hago una pregunta: ¿quieres seguir siendo un proveedor puntual, o convertirte en el acompañante financiero de referencia, presente en el día a día de tus clientes?
Jaime Navarro es director Ejecutivo de BLIP Europa y Oriente Medio
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