Coche volador

Trepa por una pared, vuela y aterriza: el espectacular coche eléctrico con el que Tesla ha asombrado al planeta

El deportivo eléctrico pasa de 0 a 96 km/h en 0,81 segundos y vuela con aire comprimido, sin combustible

Musk prevé fabricarlo en 2028, aunque la versión que despega no está homologada para ir por carretera

El propio Musk reconoció que el deportivo no está optimizado para la seguridad, y la versión voladora no está autorizada para circular por vías públicas

Un coche eléctrico que puede volar y acelerar de 0 a 100 km/h en menos de un segundo

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Durante décadas fue la gran promesa incumplida de la ciencia ficción. Anoche, en una explanada de Texas, un coche eléctrico subió por una pared, quedó boca abajo, despegó y aterrizó sobre sus cuatro ruedas ante más de 200.000 espectadores. Pero, ¿es realmente sostenible?

Tesla ha presentado, en medio de una gran expectación, la segunda generación del Roadster, su deportivo eléctrico más esperado, en el centro de pruebas de cohetes de SpaceX en McGregor, cerca de Waco. El evento se retransmitió en directo por X.

«Bueno, ha funcionado», dijo Elon Musk entre los gritos del público nada más terminar la maniobra. El vicepresidente de ingeniería de vehículos de la marca, Lars Moravy, lo resumió en una frase: «Los coches voladores son reales».

Un salto sobre toda la gama

El momento más comentado llegó con la rampa curva. El Roadster trepó por ella hasta quedar invertido, se separó del asfalto, giró en el aire y corrigió su trayectoria con pequeños chorros de aire antes de posarse sobre el pavimento.

La exhibición no terminó ahí. El deportivo saltó por encima de una fila de vehículos de la compañía, entre ellos el Cybercab, la Cybertruck y el camión Semi, mientras el robot humanoide Optimus ocupaba el asiento del conductor.

Musk quiso realizar la prueba ante un público en directo para demostrar que las imágenes no estaban generadas por inteligencia artificial. Después lo celebró con otra frase para la historia: «Resulta que el futuro sí tiene coches voladores».

Trasera del Tesla Roadster

Vuela con aire comprimido

El secreto no está en alas ni en hélices. El Roadster utiliza propulsores de gas frío, una tecnología desarrollada por SpaceX que expulsa aire comprimido a muy alta presión a través de toberas, sin quemar combustible.

Según Tesla, los depósitos son recargables y pueden volver a comprimirse sin carburante mientras el coche avanza. Unos actuadores eléctricos realizan ajustes en fracciones de segundo para estabilizar el vehículo en el aire.

A ese sistema se suma otro igual de llamativo: unos ventiladores que succionan el aire bajo la carrocería y pegan el coche al suelo. Tesla asegura que esa succión basta para sostenerlo boca abajo, incluso aparcado.

¿Es sostenible el coche volador de Tesla?

El Roadster es 100% eléctrico y sus propulsores no queman combustible: funcionan con aire comprimido que, según Tesla, puede recargarse mientras el coche circula. Sin embargo, comprimir ese aire exige energía de la batería.

Tampoco su fabricación es ligera para el medioambiente. El magnesio, el titanio y la fibra de carbono que reducen su peso requieren mucha energía para producirse, y la fibra de carbono es difícil de reciclar.

Se trata, además, de un deportivo de lujo de producción limitada. Su aportación a la movilidad sostenible es más simbólica que real: demostrar hasta dónde puede llegar un coche eléctrico.