Un coche más longevo

Los malos hábitos al conducir que destrozan tu coche: evita estos errores y alarga su vida útil

Conducir bajo de revoluciones o pisar mal el embrague acorta la vida útil de tu vehículo de forma drástica

Expertos revelan los descuidos más comunes que provocan averías graves y costosas reparaciones

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Los malos hábitos al conducir son la principal causa de que muchos vehículos no alcancen su vida útil máxima y acaben en el desguace antes de tiempo. No se trata de mala suerte ni de obsolescencia programada, sino de errores y descuidos que la mayoría de conductores comete a diario sin ser consciente del daño que provoca a su coche.

Pocos coches logran mantenerse en perfecto estado durante todo su tiempo de servicio, y las razones son más simples de lo que parece. Conducir demasiado bajo o alto de revoluciones, no pisar correctamente el embrague o forzar la palanca de cambios son algunos de los malos hábitos al conducir más frecuentes que aceleran el deterioro del vehículo.

Errores que destruyen el motor

El motor es el corazón del coche, y ciertos malos hábitos al conducir pueden reducir drásticamente su vida útil. Conducir en una marcha larga mientras se acelera mucho somete al motor a una presión excesiva, afectando gravemente a sus componentes. Del mismo modo, circular demasiado alto de revoluciones tampoco es recomendable.

Los expertos explican que el régimen máximo de revoluciones debería situarse en torno al 75% del par máximo del motor. En motores de gasolina con un régimen máximo de 6.500 rpm, lo ideal es circular sobre las 4.900 rpm. En los motores diésel, con un máximo de 5.000 rpm, las revoluciones óptimas rondan las 3.500.

El peligro del motor frío

Arrancar y conducir inmediatamente con el motor frío es otro error común. La mecánica debe ajustarse a su temperatura de trabajo ideal para que el aceite lubrique correctamente. Sin embargo, mantener el coche al ralentí durante mucho tiempo tampoco es beneficioso, ya que obliga al motor a trabajar en seco y dificulta que alcance la temperatura óptima.

Según recomiendan desde Alquiber, empresa líder en renting flexible de vehículos, los coches modernos sólo necesitan 30 segundos desde el arranque hasta iniciar la marcha. Eso sí, es fundamental rodar los primeros kilómetros de forma muy suave, evitando aceleraciones bruscas que castiguen las transmisiones.

Cuidados esenciales del aceite

Estirar la vida del aceite más allá de lo recomendado es un error costoso. Los plazos marcados por los fabricantes suelen ser demasiado largos, por lo que cambiar el aceite con mayor frecuencia puede considerarse una inversión que evita averías graves. Alquiber aconseja cambiarlo cada 5.000 kilómetros si es mineral, y entre 8.000 y 11.000 si es sintético.

Saltarse las revisiones periódicas o no comprobar regularmente los niveles del vehículo también pasa factura a medio y largo plazo, provocando problemas que podrían haberse evitado con un mantenimiento adecuado.

Embrague: ni poco ni demasiado

El embrague debe pisarse siempre hasta el fondo para que el cambio de marchas sea correcto y no dañe sus componentes. Pero utilizarlo como reposapiés o mantenerlo pisado en los semáforos para conservar la marcha metida provoca desgaste prematuro y holguras innecesarias. Los especialistas insisten en que el embrague sólo debe accionarse para cambiar de marcha.

La palanca, sólo para cambiar

La palanca de cambios no es un lugar donde apoyar la mano. Llevarla constantemente encima no sólo reduce la seguridad al desviar atención del volante, sino que ejerce una presión constante que perjudica a sus componentes. Además, buscar atajos al cambiar de marcha o no realizar el movimiento completo desgasta innecesariamente la timonería.

Corregir estos malos hábitos al conducir no requiere grandes esfuerzos, pero sí puede marcar la diferencia entre un coche que dure años en perfecto estado y otro que acabe necesitando reparaciones costosas o sustitución prematura.

Los diez consejos para alargar la vida útil de tu coche

  1. No conduzcas demasiado bajo ni alto de revoluciones (75% del par máximo)
  2. Evita circular con el motor frío durante los primeros kilómetros
  3. Arranca el coche y espera 30 segundos antes de iniciar la marcha
  4. Acelera de forma progresiva, nunca a tirones
  5. Cambia el aceite cada 5.000 km (mineral) u 8.000-11.000 km (sintético)
  6. Respeta los periodos entre revisiones y comprueba niveles regularmente
  7. Pisa el embrague siempre hasta el fondo al cambiar de marcha
  8. No uses el embrague como reposapiés ni lo mantengas pisado en semáforos
  9. No apoyes la mano constantemente sobre la palanca de cambios
  10. Realiza el movimiento completo al cambiar de marcha, sin atajos