El problema de los jabalíes

Madrid controla 9.000 jabalíes para frenar los accidentes de tráfico y daños en cultivos agrícolas

El plan de control de jabalíes en Madrid se extiende hasta 2030 con actuaciones en zonas periurbanas

En la Comunidad de Madrid hay entre 35.000 y 40.000 jabalíes, una cifra que se ha duplicado en los últimos diez años

Los jabalíes provocaron el 45% de los accidentes con animales en España, según datos de la DGT

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Los jabalíes en Madrid se han convertido en una amenaza creciente para los cultivos agrícolas y la seguridad vial. La Comunidad de Madrid ha controlado 9.000 ejemplares desde la declaración de la emergencia cinegética temporal en abril de 2025, logrando reducir los daños en el campo y prevenir atropellos en carretera.

El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, presentó este balance en la Finca El Encín, en Alcalá de Henares. Fuentes de la consejería confirman a OKGREEN que los controles consisten en su captura para llevarlos a centros de investigación o en ser abatidos.

Emergencia cinegética en diez comarcas

El Ejecutivo autonómico declaró la emergencia cinegética temporal en diez comarcas y dos municipios de la región con el objetivo de cuidar los ecosistemas y la salud de los ciudadanos.

Las medidas incluyen actuaciones extraordinarias en cotos privados, zonas públicas de caza controlada, franjas periurbanas y puntos negros de las carreteras. Se emplean técnicas como la cetrería, el uso de hurones o capillos y la utilización del arco en caza mayor.

La colaboración se desarrolla en las fincas experimentales del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA), como La Chimenea en Aranjuez, Riosequillo en Buitrago de Lozoya o El Encín en Alcalá de Henares. Novillo también firmó un convenio con la Federación Madrileña de Caza para ampliar la vigilancia en estos espacios. El objetivo es preservar la investigación agraria, proteger los cultivos y evitar daños en sistemas de riego.

Plan específico hasta 2030

Se estima que en la Comunidad de Madrid hay entre 35.000 y 40.000 jabalíes, una cifra que se ha duplicado en los últimos diez años. Para hacer frente a esta situación, el Ejecutivo autonómico cuenta con un plan específico que se extenderá hasta 2030 con medidas extraordinarias en distintos tipos de terrenos. La sobreabundancia de esta especie no es exclusiva de Madrid: según el Ministerio de Agricultura, en España puede haber ya 2,5 millones de jabalíes.

En apenas una década, los accidentes de tráfico con animales han aumentado un 145% en España, según el VII Informe de Siniestralidad con Animales del Centro de Estudios Ponle Freno-AXA.

El jabalí sigue siendo la especie más peligrosa en carretera, provocando el 45% del total de accidentes con fauna, mientras que el corzo es responsable del 22,4% y el perro del 15,7%. El coste medio de cada siniestro con animales ronda los 2.000 euros, el doble del promedio habitual.

Conejos, corzos y ciervos, también controlados

Además de los jabalíes, la Comunidad de Madrid ha intensificado las actuaciones sobre otras especies con sobreabundancia. En la temporada 2025-26, las comarcas de alta densidad de conejo aumentaron de cinco a seis, permitiendo el control de casi 500.000 animales, especialmente en el este y sur de la región. También se han concedido permisos de hurón y capillo en municipios como Humanes de Madrid, Moraleja de Enmedio, Parla y Algete.

Ciervos.

Los apresamientos de corzo se incrementaron de 300 a casi 750 ejemplares, los de ciervo de 1.900 a 3.200, y los de paloma de aproximadamente 200.000 a casi 230.000. Estas cifras reflejan la dimensión del programa de control de fauna silvestre que lleva a cabo el gobierno regional. El consejero recordó que la Comunidad trabaja en el anteproyecto de su primera Ley de Caza y Pesca, que regulará estas actividades y protegerá la biodiversidad autóctona.

Vigilancia frente a la Peste Porcina Africana

En paralelo al control de poblaciones, la Comunidad de Madrid realizó 536 análisis de Peste Porcina Africana (PPA) en el Laboratorio Regional de Sanidad Animal durante el último año.

El objetivo fue asegurar el buen estado de los cerdos en las 54 explotaciones ganaderas de la región y en las monterías con presencia de jabalíes. Las medidas de vigilancia se extremaron ante el brote que se produjo a finales de 2025 en el Parque Natural de Collserola (Barcelona), sin que hubiera incidentes en Madrid.

Para colaborar en las tareas de contención del brote catalán, el Ejecutivo autonómico envió un equipo de siete agentes forestales y cinco perros especializados en la búsqueda de ejemplares afectados o fallecidos. Esta respuesta demuestra la coordinación interautonómica ante los riesgos sanitarios que plantea la fauna silvestre. Los jabalíes actúan como reservorio natural del virus, por lo que su control cinegético también tiene una dimensión de salud pública.

Siniestralidad con fauna, un problema nacional

En Orense, las colisiones con animales alcanzaron un máximo histórico en 2025, con 1.763 siniestros, lo que representa el 54% del total de accidentes de la provincia, con el jabalí como responsable de más de 1.200 de esos incidentes.

En Zamora, los accidentes con fauna ya representan el 65% del total, con 1.601 colisiones registradas en 2025, un 18% más que el año anterior. Corzos, jabalíes y ciervos protagonizan la mayor parte de estos siniestros en toda España.

Gestión de jabalíes en Madrid

La gestión de las poblaciones de jabalíes en Madrid representa un modelo de actuación ante un problema que afecta a toda la geografía española. En la Comunidad de Madrid se han declarado 114 municipios como zonas en emergencia cinegética temporal, con medidas que incluyen mejora de cerramientos, dispositivos de alerta, eliminación de vegetación en bandas junto a las carreteras y aumento de los cupos de caza.

La tendencia de los últimos años confirma que, sin una gestión activa, la convivencia entre la fauna silvestre, los cultivos y el tráfico rodado seguirá siendo cada vez más conflictiva.