Energía Dependencia del gas

Las renovables exigen medidas urgentes para blindar la seguridad energética nacional frente al gas

APPA Renovables señala que el precio de la luz cayó a 16,41 €/MWh en febrero de 2026, el segundo mes más barato de la historia

Argumentan que los datos del mercado eléctrico demuestran la capacidad de las energías renovables para proteger al consumidor

Sólo el 0,15% del gas que consume España procede de fuentes renovables como el biogás o el biometano

Seguridad energética
Central hidroeléctrica.(Foto: APPA Renovables).
Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Las energías renovables son la clave para reforzar la seguridad energética de España, según APPA Renovables, que reclama medidas urgentes para reducir la dependencia del gas importado.

La Asociación de Empresas de Energías Renovables advierte de que las crisis geopolíticas recurrentes seguirán trasladando volatilidad a hogares e industrias mientras el país no acelere la electrificación, el almacenamiento y la eliminación de barreras fiscales. Para el sector, la respuesta no puede seguir construyéndose sobre combustibles fósiles importados.

Mercado inestable

En un contexto marcado por la inestabilidad en los mercados energéticos internacionales, APPA Renovables considera que España sigue manteniendo una elevada exposición al gas natural.

En 2025, la demanda eléctrica nacional alcanzó 255,8 TWh, mientras que el consumo convencional de gas —destinado a hogares, comercios e industrias— llegó a 231,8 TWh. El consumo directo de gas equivale al 90% del consumo eléctrico, una tendencia que la Asociación considera urgente revertir.

Una vulnerabilidad estructural

Más del 20% de la electricidad generada en España también depende de las importaciones de gas fósil, a través de ciclos combinados y cogeneraciones. La seguridad energética ha dejado de ser un concepto abstracto para convertirse en una prioridad económica, industrial y social. La guerra de Ucrania, las tensiones en Oriente Medio y la reciente crisis de Irán han evidenciado, una y otra vez, el coste de esa dependencia.

presas-infraestructuras

«La crisis de la guerra de Irán, como hace cuatro años la invasión de Ucrania, son recurrentes y seguirán golpeando nuestra economía. La solución pasa por blindar con renovables nuestra seguridad energética, pero debemos dar pasos decididos en esa dirección y eliminar las barreras existentes», ha explicado José María González Moya, director general de APPA Renovables.

Las renovables abaratan la luz

Frente a esa vulnerabilidad estructural, los datos del mercado eléctrico demuestran la capacidad de las energías renovables para proteger al consumidor. Según OMIE, el precio medio del mercado diario en España fue de 16,41 €/MWh en febrero de 2026, frente a 71,67 €/MWh en enero y 108,31 €/MWh en febrero de 2025. Distintas fuentes del sector señalan que febrero de 2026 fue el segundo mes más barato de toda la serie histórica del mercado mayorista.

Cuando el sistema cuenta con abundante generación renovable y recursos gestionables, la electricidad se abarata, gana estabilidad y reduce la exposición al gas fósil. «Las renovables no son sólo una herramienta de descarbonización; son también una política de seguridad energética», ha señalado González Moya.

Reducir impuestos y electrificar más

Entre las medidas prioritarias, APPA Renovables exige reducir la carga fiscal que soporta la electricidad, eliminando impuestos que penalizan precisamente el vector energético que debe ganar peso en la economía. Más del 75% de la electricidad generada en España es descarbonizada y no depende de importaciones: «No tiene sentido que penalicemos de esta forma la electricidad», ha subrayado el director general de la Asociación.

La Asociación reclama también señales regulatorias claras que incentiven la electrificación de la demanda térmica e industrial y una fiscalidad favorable para el autoconsumo.

Electrificar más no es sólo una medida climática: es una decisión estratégica para sustituir combustibles importados por energía autóctona, algo fundamental para la seguridad energética.

Almacenamiento de energía de un parque fotovoltaico.
Almacenamiento de energía de un parque fotovoltaico.

Almacenamiento e hidráulica como activos clave

El despliegue del almacenamiento debe convertirse en una prioridad, con especial atención al bombeo hidráulico como infraestructura crítica para la seguridad energética. APPA Renovables considera que España no puede permitirse perder capacidad hidráulica gestionable al término de las concesiones, dado el valor estratégico que aporta en un sistema con creciente penetración de energías renovables.

La Asociación defiende que las decisiones sobre concesiones e impulso de nuevos desarrollos deben incorporar una visión de interés general vinculada a la seguridad energética. Prescindir de estos activos en el contexto actual sería incoherente con las necesidades del sistema eléctrico y con la autonomía energética que España debe reforzar.

Biogás y biometano: potencial sin explotar

La seguridad energética también exige actuar en los sectores donde la electrificación será más lenta o más compleja. En la actualidad, sólo el 0,15% del gas consumido en hogares e industria procede de fuentes renovables, muy lejos del potencial existente en España. Distintas estimaciones sitúan ese potencial por encima de 40 TWh en 2030, equivalente a aproximadamente el 17% de la demanda convencional actual de gas.

Conoce el biodigestor.

APPA Renovables pide también una apuesta decidida por los biocarburantes, esenciales para reducir la dependencia fósil en el transporte y en los segmentos más complejos de electrificar a corto plazo. Impulsar el biometano significa además valorizar residuos, generar actividad económica en el territorio y avanzar en economía circular: es una fuente renovable, gestionable y autóctona.

La respuesta española a las crisis globales

La asociación, que engloba a todas las tecnologías renovables a nivel nacional, insiste en que España dispone de recursos, tecnología y conocimiento empresarial para convertir la seguridad energética en una ventaja competitiva. Para lograrlo es necesario acompasar el despliegue renovable con medidas fiscales y regulatorias coherentes con ese objetivo.

«No tiene sentido reclamar seguridad energética y al mismo tiempo mantener barreras fiscales a la electricidad, avanzar con lentitud en almacenamiento o renunciar al potencial del biogás, el biometano y los biocarburantes. La seguridad energética del país se refuerza con más renovables, no perpetuando nuestra dependencia exterior», ha concluido González Moya.