Animales Serpiente de cascabel

Una serpiente de cascabel impresa en 3D cambia la percepción que los científicos tenían de su cola

El robot de la serpiente confirma la doble función evolutiva de su cascabeleo

Las especies simpátricas con la serpiente de cascabel mostraron un miedo significativamente más intenso

serpiente de cascabel
The team engineered a lifelike, 3D-printed robotic rattlesnake to test how 38 species at the El Paso Zoo responded to rattling behavior. (Foto: Iniversidad de Texas en El Paso).
Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Texas en El Paso ha demostrado que el sonido que genera la serpiente de cascabel hace mucho más que anunciar su presencia: es una señal de disuasión con una doble función evolutiva.

Para probarlo, construyeron un robot de serpiente de cascabel impreso en 3D y lo pusieron a funcionar ante 38 especies de animales alojados en el Zoo de El Paso, en Texas. Los resultados, publicados en Research Square, cambian la forma en que la ciencia entendía el papel del cascabel en la cola de estos reptiles.

Un robot construido con moldes reales

El modelo robótico se fabricó a partir del escáner digital de un espécimen real de Crotalus atrox conservado en la colección de biodiversidad de la UTEP. Una impresora Creality Ender 3 reprodujo la figura en ácido poliláctico (PLA), y los investigadores añadieron una funda de poliuretano termoplástico para alojar cascabeles auténticos recolectados de serpientes de cascabel encontradas muertas en carreteras de la zona de El Paso.

Un motor de vibración, extraído de un juguete de radiocontrol y accionado a distancia hasta a 40 metros, animaba el cascabel bajo demanda durante las pruebas.

La serpiente robótica se pintó a mano con el patrón y la coloración característica del Crotalus atrox, y barnizada para proteger los detalles. El resultado fue un dispositivo experimental que puede reproducir de manera precisa el estímulo multimodal que produce una serpiente de cascabel real: la vista y el sonido del cascabeleo al mismo tiempo.

Tres pruebas, una conclusión clara

Cada animal se sometió a tres ensayos consecutivos. En el primero  se colocó una recompensa alimentaria en el recinto sin ningún estímulo. En el segundo se situó el robot cerca de la comida, pero sin activar el cascabeleo. En el tercero (serpiente más cascabeleo) el motor se activaba en cuanto el animal se acercaba a menos de un metro.

En todos los casos, los animales eran «naíf», es decir, según los investigadores ninguno había tenido contacto previo con una serpiente de cascabel real, al haber pasado la mayor parte de su vida en cautividad.

serpiente de cascabel investigadores
Los tres autores del estudio con la serpiente – robot. (Foto: Universidad de Texas en -el Paso).

Los resultados fueron muy clarificadores y dieron reacciones inesperadas. Las 38 especies mostraron una respuesta de miedo estadísticamente significativa cuando se activaba el cascabeleo, que iba desde la cautela y el sobresalto hasta la huida del recinto.

Incluso sin el sonido, la mera presencia del robot generó una respuesta mayor que el control, lo que indica que el componente visual de la serpiente de cascabel —postura enroscada, cola levantada— también contribuye a la señal de amenaza.

Señal deimática y aposemática a la vez

El estudio distingue dos mecanismos de acción. La señal deimática actúa como un estímulo de sobresalto que desencadena una respuesta refleja de evitación, independientemente de si el animal ha tenido contacto previo con el peligro. Esto explicaría por qué incluso los animales alópátricos —procedentes de regiones donde no conviven con ninguna especie de serpiente de cascabel— respondieron con miedo al cascabeleo.

El segundo mecanismo, la señal aposemática, implica una aversión innata asociada al peligro concreto de la mordedura venenosa. Uno de los hallazgos más interesantes es que las especies simpátricas, que comparten el área donde vive alguna especie de serpiente de cascabel, mostraron reacciones de miedo mucho más fuertes que las alopátricas, aunque ambas eran igual de naïve. Los autores interpretan esto como evidencia de una aversión innata que ha evolucionado por selección natural en poblaciones expuestas históricamente al peligro de estos reptiles.

Primer plano del cascabel
Primer plano del cascabel de una serpiente real.

El origen evolutivo del cascabel

El estudio también aporta perspectiva sobre los orígenes del cascabel. Los investigadores señalan que la vibración de la cola es un comportamiento defensivo extendido en numerosas especies de serpientes, muy frecuente en las familias Colubridae y Viperidae, que sugiere un origen compartido entre estos grupos.

Según reconstrucciones de estados ancestrales, el cascabel de la serpiente de cascabel podría haber evolucionado a partir de esa vibración generalizada. Esto sigue la llamada «hipótesis del sobresalto primero»: el acto de vibrar la cola ya ofrecía ventaja protectora antes de que existiera ninguna estructura especializada.

Sobre esa base pudo desarrollarse el cascabel como rasgo más sofisticado. Búhos excavadores (Athene cunicularia) e incluso serpientes no venenosas como la culebra de los pinares (Pituophis catenifer) imitan el sonido o el movimiento del cascabeleo, lo que refuerza la hipótesis de su valor disuasorio.

serpiente de cascabel
Serpiente de cascabel real en plena naturaleza.

Doble función, un solo órgano

En conjunto, los datos apuntan a que el cascabel de la serpiente de cascabel funciona simultáneamente como señal deimática de uso general. Es eficaz con cualquier animal con un sistema nervioso capaz de procesar el sobresalto.

Además, actúa como señal aposemática especializada en aquellas especies que conviven evolutivamente con estos reptiles. Los autores indican que este doble papel ayuda a entender la evolución del órgano: lo que comenzó como un reflejo de alerta se habría ido mejorando para advertir sobre peligros específicos.

La investigación abre nuevas preguntas: ¿cuánta presión selectiva se necesita para que una señal deimática derive en aposemática? ¿Hasta qué punto la experiencia individual modifica la respuesta al cascabeleo? Responder a estas preguntas podría revelar más secretos de uno de los sistemas de comunicación más icónicos del reino animal.