Foro de Davos

Comienza el Foro de Davos con el reto de buscar acuerdos para una economía respetuosa con el planeta

Casi 3.000 participantes de cerca de 130 países se reúnen a partir de hoy en Davos

Donald Trump y Ursula von der Leyen han confirmado su asistencia al Foro Económico Mundial

La transición a modelos de negocio basados en la naturaleza generaría 10 billones de dólares anuales en 2030

El crecimiento de la economía no tiene por qué verse limitado por la protección del medioambiente. Al contrario, equilibrar ambas dimensiones puede ser clave para generar nuevas oportunidades de negocio que sienten las bases de un desarrollo realmente sostenible. Esta es la visión del Foro Económico Mundial, que hoy comienza su 56ª reunión anual en Davos (Suiza).

Bajo el lema Un espíritu de diálogo, el Foro acogerá desde esta jornada y hasta el próximo 23 de enero a casi 3.000 participantes de cerca de 130 países para debatir en torno a cinco desafíos clave en los que la búsqueda de acuerdos entre los líderes políticos, empresariales y de la sociedad civil resulta indispensable para encontrar soluciones.

Cada uno de estos temas clave se presenta en el programa oficial en forma de pregunta. El quinto eje, que es el más directamente vinculado con las problemáticas ambientales, lleva por título: ¿Cómo podemos construir prosperidad dentro de los límites planetarios?

Enfoque integrado

«La infraestructura, los sistemas alimentarios y los ecosistemas naturales se ven afectados por el cambio climático, lo que refuerza la necesidad de seguir desarrollando soluciones basadas en la naturaleza como parte de un enfoque integrado», recomiendan desde el Foro, que pone el acento en las ventajas no sólo ambientales, sino también económicas de este planteamiento.

«La pérdida de la naturaleza afecta al 75% de la superficie terrestre y plantea importantes riesgos económicos; sin embargo, la transición a modelos de negocio que favorezcan la naturaleza podría generar 10 billones de dólares anuales para 2030», añade la misma fuente.

Oportunidades y estabilidad

Para Davos, no sólo es posible compaginar la protección del medioambiente con el crecimiento económico, sino que ambas cuestiones pueden retroalimentarse. «Los ecosistemas resilientes propician oportunidades y estabilidad económica y social a largo plazo», aseguran desde la organización.

«Invertir en sistemas de producción y consumo regenerativos, circulares e inclusivos puede garantizar que el crecimiento se mantenga dentro de los límites planetarios”, insiste la misma fuente.

Por este motivo resulta crucial, según el Foro, que gobiernos, empresas y sociedad civil colaboren para encontrar soluciones comunes y tomar las medidas adecuadas.

Sede del Foro Economico Mundial en Davos.

Acuerdos y geopolítica

Sin embargo, el complicado contexto geopolítico actual no parece muy favorable para llegar a estos acuerdos que pide Davos, particularmente en materia ambiental.

De hecho, el Financial Times reveló a finales de noviembre del pasado año que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aceptó asistir a Davos sólo después de que los organizadores le aseguraran que los temas woke, entre los que se suele incluir a la agenda verde, no ocuparían un lugar destacado en el programa oficial.

Recordamos que desde la llegada al poder de la Administración Trump, EEUU ya se ha retirado del Acuerdo de París y de 66 organizaciones internacionales, incluyendo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático y el IPCC, el principal órgano científico de la ONU dedicado a la crisis climática.

Fotografía del presidente estadounidense, Donald Trump, en Washington (EE.UU.). (Foto: EFE/Francis Chung).

Comisión Europea

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también ha confirmado su presencia en el Foro Económico Mundial. Se espera que von der Leyen haga una defensa del multilateralismo y de los grandes pactos internacionales, también en relación con los temas ambientales.

La Unión Europea llega a Davos con una hoja de ruta climática clara. Bruselas se ha comprometido a reducir al menos un 55% sus emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2030 respecto a 1990, al tiempo que acelera la transición energética. La normativa comunitaria vigente fija que, como mínimo, el 42,5% del consumo final de energía proceda de fuentes renovables en 2030.

A más largo plazo, Europa espera alcanzar la neutralidad climática en 2050, un objetivo que obliga a alcanzar el equilibrio entre las emisiones de gases de efecto invernadero y su absorción en la atmósfera.

Iberdrola

Entre las empresas que asistirán a Davos se encuentra Iberdrola. Su presidente, Ignacio Sánchez Galán, se ha convertido en una de las voces más habituales y destacadas de esta cumbre en los últimos años.

Durante su intervención en el Foro de 2025, Galán defendió la importancia de la electrificación para lograr una transición energética que impulse «las energías renovables, la descarbonización de la economía y la economía de Europa», afirmó.

Para los sectores que más dependen de los combustibles fósiles, el presidente de la compañía energética apuesta por alternativas más sostenibles, como el hidrógeno verde. Por otro lado, Galán destacó que Iberdrola prevé invertir 58.000 millones de euros hasta 2028 «para construir un modelo eléctrico saludable y sostenible».

Organizaciones ecologistas

Por su parte, las organizaciones ecologistas están apuntando a la elevada huella de carbono de la cumbre. El pasado jueves, Greenpeace reclamó la limitación del tráfico de jets privados durante los días que dure el Foro, afirmando que este importante trasiego de aeronaves convierte cada año la cita en una «bomba climática».

La ONG asegura que uno de cada cuatro participantes llega a Davos en jet privado, y que aproximadamente el 70% de esas rutas podrían cubrirse en tren en un día, o bien con un tren nocturno y otro de conexión.

Aviones de lujo

Según los datos de los últimos foros, la asistencia se ha mantenido estable pero el tráfico de aviones de lujo no ha dejado de crecer. En 2025 se contabilizaron 709 vuelos de jets privados, por 628 en 2024 y 227 en 2023.

«El aumento no se debió a una mayor participación, sino a las repetidas llegadas y salidas. En 2024 y 2025 muchos jets privados volaron hacia y desde Davos varias veces durante la misma semana», indica Greenpeace en un comunicado.