La zoología celebra un hito para la esperanza: el pato más amenazado de Europa incrementa su población en España
Los últimos censos muestran un escenario esperanzador para una especie que llegó a situarse al borde de la desaparición. La cerceta pardilla, gracias a la restauración de humedales, los programas de cría en cautividad y la colaboración entre administraciones y organizaciones conservacionistas, empieza a consolidar un futuro menos incierto en varios enclaves del país.
Los datos, recopilados en el marco del proyecto LIFE Cerceta Pardilla, revelan una tendencia al alza que confirma el papel clave de España en la supervivencia de este pato.
El pato más amenazado de Europa aumenta su población en España y da esperanza a la zoología
Los censos realizados durante 2025 reflejan el mejor escenario reproductor de la especie en las últimas dos décadas. En total se contabilizaron 172 hembras reproductoras y 1.427 crías, distribuidas en alrededor de 30 espacios naturales.
Estas cifras representan un cambio radical respecto a la situación registrada en 2019, cuando apenas se localizaron 33 hembras reproductoras repartidas en 11 enclaves.
La tendencia también mejora a 2024. Ese año, el número de hembras reproductoras aumentó un 32%, mientras que la cantidad de pollos nacidos creció un 77%, lo que evidencia una productividad notablemente superior.
Este incremento confirma que los esfuerzos de conservación empiezan a traducirse en resultados tangibles. Aun así, los especialistas advierten de que la cerceta pardilla continúa catalogada en peligro crítico de extinción en Europa.
Dónde vive la cerceta pardilla en España
España se ha convertido, junto con la isla italiana de Sicilia, en uno de los principales refugios europeos para la cerceta pardilla. Dentro del territorio nacional, la reproducción se concentra especialmente en dos comunidades autónomas: Andalucía y la Comunidad Valenciana.
Andalucía encabeza las cifras con 108 polladas y 948 crías, mientras que la Comunidad Valenciana registra 49 hembras reproductoras y 375 pollos.
En el territorio valenciano destaca especialmente el Parque Natural de El Hondo, situado en Elche, considerado uno de los enclaves más importantes del continente para la conservación de este pato.
Más allá de estos núcleos principales, la cerceta pardilla también mantiene presencia reproductora en otros territorios, aunque con cifras más reducidas. En Baleares se han detectado seis hembras, mientras que Murcia cuenta con cinco, Cataluña con tres y Castilla-La Mancha con una hembra reproductora, lo que refleja una distribución aún limitada.
Proyecto LIFE Cerceta Pardilla: liberación de ejemplares para salvar al pato más amenazado de Europa
Detrás de esta recuperación se encuentra el trabajo coordinado del proyecto LIFE Cerceta Pardilla, una iniciativa europea que reúne a administraciones públicas, universidades, organizaciones conservacionistas como SEO/BirdLife y otros actores implicados en la protección de los humedales.
Entre los principales logros del programa destaca la restauración de más de 3.600 hectáreas de humedales degradados, así como la liberación de más de 3.700 ejemplares criados en cautividad para reforzar las poblaciones naturales.
Los especialistas subrayan además el valor ecológico de esta especie. La directora general de Biodiversidad, Bosques y Desertificación, María Jesús Rodríguez de Sancho, ha explicado que la cerceta pardilla actúa como especie bioindicadora, lo que significa que su presencia refleja directamente el estado de conservación de los ecosistemas acuáticos.
Aunque amenazas como la sequía, la contaminación o la pérdida de hábitat siguen presentes, los últimos datos dibujan una tendencia positiva.
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