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Preocupación entre los expertos zoólogos: 6 felinos en peligro de extinción en Costa Rica están enfermando por culpa de la cercanía con las mascotas

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Las especies salvajes no son las que aguantan todo. En este caso, el jaguar, el puma, el ocelote, el margay, el yaguarundí y el tigrillo atraviesan en Costa Rica una crisis sanitaria provocada por sus vecinos más cercanos: los perros y gatos domésticos.

La revista Veterinary Parasitology publicó un estudio firmado por los biólogos José Antonio Vargas, Luis Fernando Chaves y Roberto Salomón que documenta cómo estos felinos silvestres carecen de defensas frente a patógenos comunes en los animales de compañía.

El programa científico «La Amenaza Invisible» y la organización Wildlife Rescue Costa Rica identificaron los patógenos más peligrosos: la leucemia felina y el sida felino, propios de los gatos domésticos, ya provocaron casos graves en yaguarundíes.

El distemper canino, o moquillo, apareció en jaguares y ocelotes pese a estar asociado tradicionalmente a los perros. La peritonitis infecciosa felina completa la lista de enfermedades que han encendido las alertas del monitoreo biológico en el país.

Por qué no pueden acercarse las mascotas a los felinos silvestres

Los gatos domésticos comparten familia genética con los felinos salvajes, y los perros con otros carnívoros como coyotes o pumas, lo que hace sus organismos compatibles con los mismos microbios.

La diferencia está en la respuesta inmunitaria: los animales silvestres han vivido aislados de las enfermedades urbanas, por lo que carecen de anticuerpos frente a ellas. Lo que en un gato de casa se resuelve como un resfriado, en un jaguar o un ocelote puede derivar en una muerte rápida o en la infertilidad de toda la manada.

El contagio no siempre exige contacto directo. Muchas mascotas portan virus, bacterias o parásitos sin mostrar síntomas, y los liberan en el ambiente a través de las heces, la orina o la saliva al marcar territorio. Un felino silvestre puede infectarse simplemente al olfatear una planta o el suelo por donde pasó horas antes un perro o un gato.

Las garrapatas y pulgas actúan además como vectores, saltan de la mascota a la vegetación y de ahí al felino, transmitiendo enfermedades de la sangre como la ehrlichiosis o la anaplasmosis que debilitan su salud. Incluso la presencia o el ladrido de un perro cerca del bosque genera un estrés crónico que eleva el cortisol y deprime el sistema inmune de la fauna silvestre, dejándola más expuesta a cualquier virus.

Qué vacunas evitan que las mascotas contagien a la fauna

Los biólogos del programa «La Amenaza Invisible» señalan que el esquema vacunal completo en perros y gatos crea una barrera que bloquea la multiplicación de los virus y evita que la mascota los libere al ambiente. En gatos, la vacuna contra la leucemia felina resulta crítica para quienes viven cerca de zonas boscosas, junto con la triple felina, que protege frente a la panleucopenia, el calicivirus y la rinotraqueitis viral.

En perros, la vacuna contra el distemper canino, incluida en fórmulas múltiples como la V8 o la séxtuple, resulta clave porque este virus ataca con fuerza a jaguares y ocelotes. La vacuna contra el parvovirus y la hepatitis infecciosa canina completa la protección, ya que ambos virus permanecen estables en el ambiente durante mucho tiempo. La vacuna antirrábica es obligatoria para ambas especies, dado que corta la transmisión entre el ciclo urbano y el ciclo silvestre, este último mantenido por murciélagos y otros animales.

El Servicio Nacional de Salud Animal de Costa Rica añade que la desparasitación interna y el uso de collares o pipetas antipulgas son igual de necesarios, ya que estos parásitos transportan hemoparásitos mortales directamente hacia la fauna nativa. Las autoridades del país evalúan además zonas de amortiguamiento entre áreas urbanas y parques nacionales para reducir el contacto entre mascotas y felinos silvestres.