Investigadores de la UCO encuentran un pesticida prohibido desde 1970 en los ecosistemas andaluces analizando los huevos de 14 aves silvestres
El grupo de Toxicología Veterinaria (AGR-125) de la Universidad de Córdoba (UCO), integrado en la Unidad de Investigación Competitiva ENZOEM, analizó junto al Centro de Análisis y Diagnóstico de Fauna Silvestre de Andalucía (CAD) huevos sin eclosionar de 14 especies recogidos en entornos naturales entre 2014 y 2024.
Los resultados revelan la presencia de un pesticida prohibido hace más de 50 años que sigue dejando su huella química en los ecosistemas andaluces. Y desde luego y sorprendentemente, no es la única sustancia que encontraron.
Un pesticida prohibido en los años 70 reaparece en los huevos de aves andaluzas
El estudio fue dirigido por Nahúm Ayala, del grupo AGR-125 de la UCO, con Isabel Fernández, del CAD, como autora principal. Los resultados se publicaron en la revista Ecotoxicology and Environmental Safety.
La principal conclusión es la detección de derivados del DDT en los huevos analizados. ¿Qué es el DDT? Se preguntarán muchos. Este es un insecticida organoclorado que fue prohibido en España durante los años 70 por sus efectos nocivos sobre la salud humana y los ecosistemas.
Para sorpresa de los investigadores, más de cinco décadas después, sigue circulando por la cadena trófica de los espacios naturales andaluces.
Junto a los derivados del DDT, el estudio identificó residuos de plaguicidas y fungicidas de uso actual, metales pesados en concentraciones bajas (plomo, mercurio, cadmio, zinc y cobre) y fármacos veterinarios en dos huevos de quebrantahuesos recogidos en 2014.
Las 14 especies analizadas, entre ellas el quebrantahuesos y el águila imperial ibérica
Los huevos proceden de 14 especies de aves silvestres con distintos niveles de protección. Entre las que se encuentran en peligro de extinción figuran el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), el milano real (Milvus milvus) y el águila imperial ibérica (Aquila adalberti).
La cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris) se clasifica en situación crítica. Entre las vulnerables se incluyen el aguilucho cenizo, el alimoche común y el buitre negro.
Las otras siete especies del estudio son el águila perdicera, la perdiz roja, el águila calzada, el milano negro, el halcón peregrino, la avutarda común y el águila real.
La mayoría de estas aves ponen solo uno o dos huevos por temporada. Eso hace que cualquier amenaza sobre la viabilidad del huevo tenga consecuencias directas y difícilmente reversibles sobre la reproducción de la especie.
El efecto de este pesticida prohibido sobre las cáscaras y la reproducción aviar
Según Isabel Fernández, la presencia de DDT está relacionada con el adelgazamiento de la cáscara del huevo. Una cáscara más delgada facilita la entrada de microorganismos o la pérdida de humedad, comprometiendo la viabilidad del huevo antes de que el embrión complete su desarrollo.
El impacto se agrava por el llamado efecto cóctel: la combinación simultánea de varios contaminantes (el pesticida prohibido, plaguicidas actuales, metales pesados) puede generar efectos que no se producirían si cada sustancia actuara por separado.
Los investigadores señalan que este fenómeno es uno de los aspectos más difíciles de evaluar y de los más urgentes de estudiar.
El trabajo se enmarca en una perspectiva One Health, que entiende la salud ambiental, animal y humana como dimensiones interrelacionadas. Dicho esto, lo que acumulan estas aves refleja, en parte, el estado de los ecosistemas que también comparte la población humana.
Lo que sigue a continuación: ¿Cuáles son las estrategias de conservación planteadas?
El estudio concluye con tres recomendaciones para los gestores de fauna silvestre, detalladas a continuación:
- Reforzar el seguimiento toxicológico de las poblaciones amenazadas.
- Evaluar los efectos cóctel de los contaminantes.
- Incorporar la exposición química en los planes de conservación de aves del Mediterráneo occidental.
Los huevos sin eclosionar, que hasta ahora se descartaban o se conservaban sin analizar, resultan ser una fuente de información valiosa y poco invasiva. Y esto es porque no requieren intervenir en el nido durante la incubación ni sacrificar ningún ejemplar.
Para los autores, el mensaje es claro: un insecticida retirado del mercado antes de que nacieran la mayoría de los investigadores que firman este estudio sigue presente en los ecosistemas andaluces, detectado en los huevos de las rapaces más amenazadas de España.