Mundial
Mundial 2026: España-Austria

La maldición que España quiere romper 16 años después

Brasil, Rusia y Qatar, tres Mundiales marcados por las decepciones

Austria pone a prueba a una España que quiere volver a competir entre los grandes

De la Fuente aparca las pruebas

Hay estadísticas que explican mejor que cualquier discurso la historia de la Selección en los Mundiales, que, salvo en una ocasión, está llena de desdichas. España disputará este jueves los dieciseisavos de final del Mundial frente a Austria con un objetivo que va mucho más allá de seguir viva en el torneo. El combinado nacional quiere romper una maldición que dura ya demasiado tiempo. Nada menos que 16 años. Porque la última vez que el combinado nacional fue capaz de superar una eliminatoria en una Copa del Mundo fue el 11 de julio de 2010, cuando Andrés Iniesta marcó el gol de nuestras vidas para conquistar el Mundial de Sudáfrica. Desde entonces, todo han sido decepciones.

El que fuera campeón del mundo aquella fría noche sudafricana nunca volvió a ganar un partido de eliminación directa en un Mundial. Una racha impropia de una selección que en estos años ha ganado dos Eurocopas, alcanzó las semifinales, conquistó una Liga de Naciones y jugó la final de otra en este tiempo, pero que, cuando llega el Mundial, siempre termina tropezando antes de tiempo.

Brasil, el fin de una historia maravillosa

La primera gran caída llegó en Brasil 2014. España aterrizó como vigente campeona y candidata a repetir el título, pero el equipo de Vicente del Bosque protagonizó uno de los mayores desplomes que se recuerdan. La histórica goleada encajada frente a Holanda (1-5) en el debut marcó el principio del fin. Después llegó la derrota contra Chile y la eliminación en la fase de grupos, un golpe durísimo para una generación irrepetible que comenzaba a apagarse.

Rusia, enajenación transitoria

Cuatro años después, en Rusia, el desastre empezó incluso antes de que rodara el balón. La destitución de Julen Lopetegui a dos días del debut dejó a la Selección completamente descolocada. Fernando Hierro asumió el mando de urgencia y España avanzó hasta los octavos entre muchas dudas. Allí esperaba la anfitriona. El partido contra Rusia pasó a la historia por una posesión interminable y completamente estéril. Más de mil pases, muy pocas ocasiones y una eliminación en la tanda de penaltis que dejó una enorme sensación de impotencia.

Los penaltis contra Marruecos

La historia volvió a repetirse en Qatar 2022. El ilusionante 7-0 frente a Costa Rica hizo pensar que España había encontrado el camino, pero el equipo de Luis Enrique fue perdiendo fuerza con el paso de los días. Japón ya avisó de que algo no funcionaba y Marruecos terminó confirmándolo. España monopolizó el balón durante 120 minutos, pero apenas fue capaz de inquietar la portería rival. La tanda de penaltis fue todavía peor. Tres lanzamientos, tres errores y otra eliminación dolorosa.

Llegó la hora de cambiar la historia

Ahora llega una nueva oportunidad. Luis de la Fuente ha devuelto estabilidad a la Selección y España afronta el primer cruce del Mundial después de terminar primera de grupo, sin conocer la derrota y sin haber encajado un solo gol. Sin embargo, en el vestuario son plenamente conscientes de que todo lo anterior dejará de tener valor si no consiguen superar a Austria.

El rival no será sencillo. El conjunto de Ralf Rangnick es uno de los equipos más intensos del campeonato, presiona arriba como pocos y convierte cada pérdida en una ocasión de peligro. Precisamente por eso, el partido de Los Ángeles medirá mucho más que el estado de forma de España.

Será una prueba de madurez. La oportunidad de demostrar que esta Selección, vigente campeona de Europa, ha aprendido de los errores del pasado y que, por fin, está preparada para volver a ganar una eliminatoria mundialista. Porque 16 años esperando ya son demasiados para una selección acostumbrada a pelear por todo.