Alarma en Francia: Tchouaméni se lesiona y no jugará los octavos ante Paraguay
El centrocampista sufre molestias en el muslo y estará una semana KO
Como mínimo no jugará ante loa sudamericanos este sábado
El calor extremo de Philadelphia y otra tormenta eléctrica amenazan el Francia – Paraguay del Mundial
Francia no podrá contar con Aurélien Tchouaméni en el partido de octavos del Mundial frente a Paraguay de este sábado. A pesar de que la selección de Deschamps está imparable con la dupla Mbappé-Olise, el centrocampista estará una semana KO después de lesionarse tras sufrir molestias en su muslo derecho. Una baja sensible a horas de jugar una eliminatoria crucial, que tendrá que apañárselas para jugar sin uno de sus pesos pesados en el campo.
Todo ocurrió en el entrenamiento de este viernes después de que Tchouaméni no pudiese terminar la sesión y marcharse a los vestuarios. Los pronósticos más optimistas apuntan a que estará de baja como mínimo cuatro días y debería llegar a tiempo para unos hipotéticos cuartos de final el próximo 9 de julio. Es decir, el pivote podría estar ante el ganador del partido entre Canadá y Marruecos.
Es por ello que Deschamps ya tiene lista cuál será el reemplazo de Tchouaméni ante Paraguay y este sería Manu Koné, jugador de 25 años que milita en la Roma. Venía de jugar 90 minutos ante Irak y Noruega y asumirá la posición que ocupa el del Real Madrid, según apunta RMC Sport. Hay que recordar que contra los iraquíes. Aurelién también tuvo que quedarse fuera. Será la única baja que tenga Francia en Philadelphia.
Tchouaméni estaba siendo uno de los mejores jugadores de Francia en este Mundial, más allá de los delanteros. Su poder físico estaba siendo superior a lo que había hecho estos últimos meses. Sin embargo, las lesiones y los problemas musculares que venía arrastrando le han pasado factura y no estará para jugar un partido en el que se espera que el aspecto físico juegue un papel fundamental contra los paraguayos para ganar el billete a cuartos. El Mundial ya pasa factura a las estrellas, y Tchouaméni no ha podido librarse del precio de jugar entre algodones.