La mejor alimentación de cabras y ovejas
¿Cómo debe ser la alimentación de cabras y ovejas? Aunque en apariencia son especies muy parecidas, existen algunas diferencias.
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Tanto las cabras como las ovejas son rumiantes, esto quiere decir que poseen mandíbulas adaptadas a su alimentación basada en hierbas. Además, su sistema digestivo se divide en cuatro compartimentos y cada uno de ellos posee una función específica. Los rumiantes regurgitan la comida, esto quiere decir que digieren la comida en dos etapas, en la primera la consumen y en la segunda realizan la rumia. La alimentación de cabras se basa principalmente en plantas, al igual que la de las ovejas.
Principales características de la alimentación de cabras
A diferencia de las ovejas, a las cabras no les agrada alimentarse de pastizales que poseen solo una clase de planta, sino que disfrutan cuando hay variedad de especies. Ambos tipos de animales suelen además presentar gran exigencia cuando se trata de su hidratación: les agrada tener agua limpia y fresca.
Cuando una oveja o cabra está pasando por un embarazo o lactando, la importancia del agua en su dieta es mucho mayor, ya que suelen consumir cantidades realmente grandes. La ingesta también se incrementa en temporadas calurosas o después de comer heno seco.
La hierba y el heno componen la base de la alimentación de estos dos animales y la mayor parte de la energía proviene de la fibra obtenida tras su descomposición; es probable que para aumentar sus niveles de energía necesiten complementar con granos de cereal como pueden ser el maíz, la cebada o la avena.
Proteínas y minerales en la dieta de la cabra
Tanto la cabra como la oveja deben recibir un suministro diario de proteínas, ya que de tener una deficiencia podrían presentarse problemas en el crecimiento. A su vez, las bajas cantidades de fibra podrían llevarlas incluso a la muerte.
Las plantas más jóvenes son un excelente alimento ya que contienen mayor cantidad de proteínas que las plantas viejas. Además, si se desea aumentar la proporción es posible agregar a la dieta ciertos granulados o granos secos que se encargarán de equilibrar cualquier tipo de deficiencia.
Vitaminas y minerales
Otro aspecto de gran importancia en la alimentación de cabras es que reciban la cantidad necesaria de minerales. Los que no pueden faltar en su dieta son el calcio, magnesio, fósforo, potasio, cloro, sodio, azufre, hierro y zinc.
En definición, se podría decir que la cabra es un explorador por naturaleza, disfruta de pasear buscando su alimento y esto a su vez le permite lograr un mejor estado físico y bienestar. El pasto, la uva, el heno, los granos, los árboles y las frutas son alimentos de gran importancia que siempre deben estar presentes en su alimentación.
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