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Curiosidades sobre los ojos de gato y por qué cambian de color

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

El color del ojo de los gatos despierta gran curiosidad porque evoluciona desde el momento del nacimiento hasta la edad adulta. La gran mayoría de cachorros nacen con los ojos de color azul. Una vez transcurridas tres semanas, dicho color empieza poco a poco a cambiar, hasta tener el definitivo. Cabe señalar que el cambio de color en los ojos de los gatos nunca se produce de manera repentina, sino gradual. También es interesante saber que, cuando se completa el desarrollo de los gatos, estos tienen una gran visión.

¿Cómo son los ojos de los gatos?

Cuando nacen, los gatos no ven absolutamente nada porque tienen los ojos cerrados durante aproximadamente una semana. Una vez transcurrido este tiempo, los abren y, en un principio, son de color azul. Este color se mantiene hasta las tres semanas, cuando empieza un proceso de cambio gradual.

A partir de las tres semanas y hasta aproximadamente los dos meses, el color de ojos transcurre entre tonos verdes y grises. Cuando los gatos cumplen cuatro meses comienza a aparecer el color definitivo, que puede variar entre diferentes tonalidades de naranja, café, gris, amarillo, ocre…

¿De qué depende que los ojos de los gatos sean de un color u otro? Hay quienes creen que se debe a la raza, pero, según han demostrado diferentes estudios científicos, no tiene nada que ver. En realidad, guarda relación con la cantidad de melanocitos que contienen.

Los melanocitos son los que producen la melanina, que se encarga de definir el color del ojo y del pelaje. Cuanta más melanina haya, más oscuros so los ojos y el pelaje. Ahora bien, no existe una relación directa entre el color de los ojos y el color del pelaje. Por lo tanto, el gato puede tener los ojos claros y el pelaje oscuro, y viceversa.

¿Cómo ven los gatos?

Los gatos tienen unos ojos grandes en proporción a su cuerpo, lo que les ayuda a tener un campo de visión muy amplio, de 200 grados. La creencia popular es que los gatos, del mismo modo que los perros, ven en blanco y negro. Pero no es así. Es verdad que no perciben los colores de una manera tan intensa a como lo hacemos los humanos, pero sí pueden percibir distintas tonalidades, sobre todo verdes y azules.

Los gatos no pueden enfocarse en los objetos que se encuentran a menos de 30 centímetros. Por esta razón, utilizan sus bigotes como antenas para detectar dichos objetos.