La pareja del ex alcalde podemita de Pinto ‘deshaucia’ a una mujer y dos niñas para subir el alquiler del piso
La propietaria de Pinto alegó a los inquilinos que necesitaba el piso para venderlo
Una de las niñas, de 10 años, tiene un 87% de discapacidad
La mujer del ex alcalde de Podemos de Pinto, Rafael Sánchez Romero, ha echado a una mujer y dos niñas de una de sus propiedades alegando una supuesta venta del inmueble. Sin embargo, dicho piso ha aparecido ofertado para el alquiler en un portal de compraventa 300 euros más caro que lo que pagaban los anteriores inquilinos.
La inquilina, Umaima, de 26 años, se convirtió hace cuatro años en la madre adoptiva de sus sobrinas cuando las sacó de un centro de acogida de Ceuta. Una de las niñas, de 10 años, tiene una discapacidad del 87%. Nada más salir del centro de acogida, Umaima trajo a las niñas a vivir a su piso en Pinto junto a su pareja José. Ambos se vieron obligados a abandonar dicho piso a finales del pasado febrero por orden de la propietaria.
Desde el entorno de Umaima han señalado que «es muy vergonzoso y doloroso» la situación que ha hecho pasar la propietaria a estas dos niñas y a su madre adoptiva. Al círculo de la joven le sorprende que este «sin vivir» al que ha sometido «esta gentuza» a Umaima lo provoque alguien cercano a Podemos, partido que ha defendido siempre los derechos de los inquilinos y de la ocupación.
Además de obligarlos a abandonar el hogar, la pareja del ex alcalde de Pinto se ha negado a devolver la fianza a pesar de no haber hecho ningún mantenimiento al piso en los seis años que Umaima ha residido en él. La dueña se ha escudado en unos supuestos desperfectos en el parquet provocados por la silla de ruedas usada por la niña discapacitada.
El repentino desahucio hizo que la búsqueda de un nuevo piso de Umaima y José fuera una tarea muy complicada. La pareja necesitaba encontrar una casa adaptada con las herramientas adecuadas para que la niña discapacitada pueda hacer su vida normal.
Aunque la situación económica de ambos es buena gracias a las ayudas que cobran por atender a sus dos sobrinas, las inmobiliarias ponían muchas trabas administrativas al no ser estos subsidios embargables. Sin embargo, la pareja ha conseguido instalarse en un piso de la localidad colindante de Valdemoro, a pesar de la difícil situación en la que les puso la mujer del ex alcalde de Pinto.