Alcorcón paga con fondos públicos las casetas del PSOE y Más Madrid en las fiestas mientras recorta las de los vecinos
El Gobierno ha recortado las casetas de las asociaciones de cultura quitándoles su única fuente de ingreso
Mientras restringe el acceso a las asociaciones, se han gastado 50.000 euros en sus propias casetas por primera vez
El Gobierno socialista de Alcorcón ha reducido de 20 a 17 el número de casetas disponibles para las fiestas del municipio. Una decisión que en la práctica tiene un impacto directo y devastador sobre las asociaciones culturales del pueblo: tres de ellas se quedan sin caseta este año y, por lo tanto, sin su única fuente de ingresos. Sin embargo, el Ayuntamiento sí financia con 50.000 euros de dinero público las casetas de sus partidos.
El impacto económico no son sólo los 50.000 euros adjudicados a los partidos. Las casetas de las asociaciones culturales las costean ellas mismas, sin recibir ni un euro de dinero público a lo largo del año. Para estas entidades, la caseta en las fiestas no es un capricho ni un escaparate. Es su única manera de sobrevivir.
La única oportunidad que tienen, durante todo el ejercicio, de recaudar fondos para poder seguir funcionando, organizar actividades y mantener viva la cultura local. El recorte, por tanto, no afecta a la política, afecta a la cultura.
Dicho de otro modo: el Gobierno municipal paga de su bolsillo —del bolsillo común— las casetas de los partidos mientras las asociaciones que sostienen la vida cultural del municipio se autofinancian. Y ahora, encima, les reduce el espacio disponible.
La decisión ha generado además otra polémica de procedimiento. El Ayuntamiento modificó las bases para la adjudicación de casetas apenas diez días antes del plazo de solicitud. Un cambio de reglas de última hora que pilló a las asociaciones sin margen para adaptarse y que, según denuncian las afectadas, está en el origen de las exclusiones.
El Gobierno además ha impedido a las asociaciones dar ningún tipo de mensaje político en las casetas. Orden que no casa con el hacer del propio Ejecutivo, ya que en las últimas fiestas han aprovechado siempre para hacer propaganda en contra del Gobierno de Ayuso.
El resultado es un modelo que premia la presencia institucional de los partidos en las fiestas populares y castiga a quienes hacen el trabajo cultural real sobre el terreno. La mayoría de asociaciones de cultura de Alcorcón no reciben subvenciones, no tienen local cedido, no cuentan con ningún tipo de apoyo económico municipal durante el año. Las fiestas eran su válvula de escape financiera. Con este recorte, esa válvula se estrecha.
El Ayuntamiento no ha ofrecido hasta el momento una explicación pública detallada sobre los criterios que han llevado a reducir el número de casetas ni sobre por qué las de los partidos quedan al margen de cualquier ajuste. Además, las asociaciones han solicitado por vía formal una reunión con los miembros del consistorio sin recibir respuesta.
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