Investigación

Villarejo denuncia al director del CNI por poner en riesgo su vida y la de sus confidentes

El comisario José Villarejo, hasta hace unos meses jefe de la Unidad de Inteligencia de la Policía, ha denunciado ante la Audiencia Nacional al director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán, y al periodista Javier Ayuso por poner en riesgo su vida y la de sus colaboradores policiales en una misión encubierta contra el terrorismo yihadista en el Norte de África. [Lea la denuncia completa]

Villarejo presentó el pasado miércoles una demanda en el Juzgado de Guardia de la Audiencia Nacional contra el jefe de los servicios secretos y contra el reportero de El País por los delitos de colaboración con organizaciones terroristas y de revelación de secretos oficiales de Estado.

El diario El País publicó una información el pasado 25 de mayo, con la firma de Javier Ayuso y el titular “Los tentáculos de Villarejo en el mundo judicial”, que iba ilustrada con una fotografía de una operación secreta de la policía en la que aparecían el comisario Villarejo y el director del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), el también comisario José Luis Olivera, descendiendo por la escalerilla de un avión que acababa de aterrizar en la pista del aeropuerto de Melilla.

La misma fotografía se volvió a publicar el 26 de mayo acompañando el titular: “La juez fija la rueda de reconocimiento del comisario Villarejo por el apuñalamiento a la doctora Pinto”. Ayuso, que durante su etapa de director de comunicación del BBVA y de la Casa del Rey, se dedicaba a dar lecciones de ética periodística a los profesionales, hacía coincidir la publicación de la fotografía del imputado con la rueda de reconocimiento. Si no era para entorpecer el acto judicial -de sobra es conocida su animadversión hacia el comisario- sólo quedaba una motivación: ayudar a la denunciante, la doctora Pinto.

No obstante, fuentes judiciales manifestaron a OKDIARIO que la publicación de la fotografía de Villarejo lo único que podía conseguir era anular la prueba de reconocimiento. Ayuso erraba en su propósito porque la rueda de identificación se había aplazado unas horas antes para dentro de una semana.

Una operación encubierta antiterrorista

Villarejo se queja en la denuncia de que: “Ayuso publicó esa foto sabiendo perfectamente que la misma se obtuvo con ocasión de una operación antiterrorista reciente, a la que acudí con identidad operativa, esto es con nombre falso, como agente encubierto para infiltrarme e una red de fuentes relacionadas con el yihadismo”.

El viaje a Melilla formaba parte de una misión encubierta antiterrorista en la que participaban Villarejo, Olivera y un oficial de la Guardia Civil y que contaba con la anuencia del secretario de Estado de Interior, Francisco Martínez, y del Director Adjunto Operativo (DAO), Eugenio Pino.

Según ha podido saber OKDIARIO, los tres funcionarios se desplazaban a Melilla para mantener un contacto con dos musulmanes, uno de ellos ex colaborador del CNI en materia de terrorismo yihadista, que había roto sus relaciones con el servicio secreto por un asunto económico, relacionado con los fondos reservados que tenía que percibir. De Melilla, Villarejo, que se presentaba como traficante de armas, tenía previsto pegar el salto a Marruecos.

Según fuentes sindicales policiales, sus interlocutores marroquíes cuando hayan visto la fotografía publicada por Ayuso no sólo habrán podido identificar al comisario, sino también habrán podido señalar a sus contactos como colaboradores de la Policía española. «De ahí a tomar represalias violentas queda un paso», señalaron.

El Ministerio del Interior informó con antelación a la dirección del espionaje español de la misión policial, siendo el único servicio de información ajeno a la operación que conocía aquella misión encubierta. De ahí que Villarejo se atreva a adjudicar ahora a los agentes del CNI la autoría de la fotografía.

En el escrito de denuncia asegura que “la referida foto fue realizada en la zona de pistas del aeropuerto de Melilla al descender del avión, lugar donde no está permitido el acceso a periodistas ni a personal ajeno» y asegura que sobre estos hechos el director del CITCO está dispuesto a declarar.

Sobre la fotografía publicada en El País, el comisario Villarejo, que desde hace tiempo mantiene un enfrentamiento público con el director del CNI y con Ayuso, afirma: “La foto que se publicó forma parte de un dossier que el CNI tiene en sus archivos desde hace dos años, lo que evidencia que la misma fue sin duda facilitada al periodista por dicha Institución del Estado, como es lógico y natural, con el conocimiento y autorización de su máximo responsable Félix Sanz Roldán, pues una decisión de ese tipo -comunicación de un documento clasificado- sólo puede decidirla él mismo”.

Villarejo se formula en la denuncia una pregunta: “¿Qué les pasará entonces a esos colaboradores policiales, ya conocido que a quien presentaron como persona de confianza en círculos terroristas, era en realidad un policía infiltrado?”.

En la denuncia se recrimina al CNI que con la filtración de la fotografía no sólo se ponía en riesgo la vida de determinadas personas sino que además se ponían en peligro determinadas “operaciones antiterroristas en curso y otras futuras”.

El escrito insiste en que “tal actuación, cometida tanto por el ‘filtrador’ (actuando por sí mismo o a través de terceros) y por el ‘editor’, constituye una conducta, cuanto menos, dolosa y de clara y flagrante traición a los intereses de España”.

Villarejo en la propuesta de diligencias pide la declaración como imputados de los denunciados, Sanz Roldán y Ayuso, y la testifical de Francisco Martínez, ex secretario de Estado de Interior; Eugenio Pino, ex DAO de la Policía y José Luis Olivera, director del CITCO.