Investigación

El psiquiatra que abusó de 30 pacientes intenta dirigir en la sombra la Hermandad de la Familia Real

El psiquiatra Javier Criado, que ha sido denunciado ante la justicia por presuntos abusos sexuales a ocho de sus pacientes, maniobra para seguir dirigiendo en la sombra la Hermandad de la Pasión de Sevilla, que ha estado vinculada a la Familia Real durante más de un siglo.

De hecho, la reina Letizia aceptó en enero de 2015 convertirse en Hermana Mayor Honoraria de esta cofradía, una de las más prestigiosas de la Semana Santa sevillana, aunque todavía no ha prestado el juramento. Un título que ya ocupó la reina Isabel II.

El doctor Criado dimitió como hermano mayor de la Hermandad de la Pasión el pasado mes de septiembre, después de que la ex mujer del Duque de Alba, Matilde Solís, le acusara públicamente de abusos y de manipularla como paciente.

En un mensaje difundido a través de las redes sociales, la ex mujer de Carlos Fitz-James Stuart explicaba que el tratamiento le sumió en un estado de desesperación que le habría conducido a un intento de suicidio en 1999, cuando resultó herida de un disparo de escopeta en su propia casa.

Más de 30 mujeres afectadas

A raíz de este primer testimonio, seis mujeres –casi todas ellas, procedentes de la alta sociedad sevillana– denunciaron a Criado ante el Colegio Oficial de Médicos por mala praxis, “vejaciones y abusos contra la integridad moral y la dignidad sexual”. Ante la gravedad de las acusaciones, el órgano colegial decidió poner los hechos en conocimiento de la Fiscalía.

Tres meses después, en diciembre, la asociación Veritas presentó una denuncia colectiva ante los tribunales contra el psiquiatra, en representación de nueve pacientes, por nueve delitos de abusos sexuales, un delito continuado de intrusismo y un delito contra la integridad moral e inducción al suicidio.

Los testimonios recogidos relataban un trato denigrante y tocamientos, que habrían ocurrido en la propia consulta del doctor. Algunas mujeres sostenían que el psiquiatra les suministró fuertes fármacos para anular su voluntad y lograr que se sometieran a los tocamientos. La asociación aseguró que había llegado a recoger el testimonio de más de una treintena de mujeres afectadas.

Sin embargo, sin llegar a investigar los hechos, el Juzgado que instruye la causa acordó el pasado mes de enero archivar parcialmente las denuncias por abusos sexuales, por considerar que los delitos ya han prescrito: algunos de los casos denunciados se remontaban al año 1979.

«Serios indicios de culpabilidad»

La Fiscalía respaldó la decisión pese a considerar que existen «serios indicios de culpabilidad» del procesado. El instructor acordó seguir adelante sólo con la denuncia de una de las mujeres, por hechos ocurridos en 2015 que podrían ser constitutivos de un delito contra la integridad moral.

El propio arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, habría instado al psiquiatra a dimitir como hermano mayor de la Hermandad de la Pasión, para evitar que el escándalo salpicara a la institución.

El cargo quedó entonces en manos del que durante los últimos cuatro años había sido su número 2 como teniente de hermano mayor, José Luis Cabello, al que fuentes de la propia Hermandad califican como «un hombre de la máxima confianza de Criado».

Cerca de 2.800 miembros de la cofradía están llamados a participar el próximo miércoles en las elecciones para elegir a la nueva junta de gobierno. Las fuentes consultadas afirman que el psiquiatra, que aún está a la espera de juicio, «está maniobrando en la sombra para que Cabello sea reelegido como hermano mayor, es un títere en manos del doctor Criado, que pretende seguir controlando así la Hermandad».

La cripta de la Familia Real

José Luis Cabello está jubilado, tras haber sido durante años el delegado territorial de una conocida mutua de seguros en Andalucía. Frente a él, se presenta otra candidatura encabezada por José María Machuca, que reclama una completa renovación de la junta de gobierno y la vuelta a las tradiciones.

La Hermandad de la Pasión ha estado durante décadas estrechamente ligada a la Familia Real. La madre del rey emérito Juan Carlos I, Doña María de las Mercedes, fue camarera de honor de la Virgen, que confiere el honor de vestir la imagen de la Virgen de la Merced, que desfila por las calles de Sevilla el Jueves Santos.

La cofradía tiene su sede en la iglesia de El Salvador, en la que están enterrados varios miembros de la Familia Real, como el infante don Carlos de Borbón, bisabuelo del Rey Felipe VI, o Luisa Francisca de Borbón Orleans.

Tras casarse en la Catedral de Sevilla, la infanta Elena y Jaime Marichalar recorrieron las calles de la ciudad hasta la iglesia de El Salvador, donde ella donó su ramo de novia ante la imagen de Jesús de la Pasión.