Internacional

Sospechosos de los atentados de París tenían acceso al aeropuerto de Bruselas

La radio televisión francófona RTBF informa de que siguen las derivadas de las investigaciones policiales en Bélgica. Recientemente se ha procedido a retirar de urgencia las tarjetas de acceso al aeropuerto más grande de Bélgica a dos sospechosos de terrorismo. Se trataría al menos de una persona que llegó a estar detenida directamente por los hechos de París, Abdeilah Chouaa. En concreto, fue detenido en el distrito bruselense de Ganshoren el 23 de noviembre durante los días de alerta máxima.

Este hombre es hijo de uno de los imanes más populares de la comuna de Molenbeek. Su número de móvil fue encontrado en un papel en la celda de uno de los detenidos en la prisión de Namur. En particular, la celda del sospechoso acusado de tener un encuentro previo a los atentados con el hombre más buscado en Europa, Salah Abdeslam.

La otra tarjeta que daba derecho a los entresijos de este hub internacional era de un hermano de Mohamed Abrini, otro de los sospechosos en busca y captura internacional. Abrini fue el hombre visto junto con Abdeslam dos días antes de los ataques a la capital francesa.

Ambos sospechosos no presentan perfiles de radicalización para el Órgano de Coordinación para el Análisis de la Amenaza (el OCAM), no han sido detenidos, pero por “precaución” se les ha retirado este documento que les permitía llegar a partes sensibles del aeropuerto de Zaventem.

Podían moverse entre incluso las zonas donde se organiza el equipaje de los pasajeros de vuelos de todo el mundo. La RTBF informa de que trabajaban para empresas relacionadas con la provisión de queroseno a los aviones.

Estas tarjetas cuentan con una vigencia que dura hasta cinco años a no ser que se den circunstancias excepcionales como las que se han producido. Lo habitual es que una comisión independiente con la cooperación de la Policía Federal y los servicios de inteligencia belgas estudien a cada beneficiario antes de renovar su validez por otro periodo.

No es la primera vez que recientemente se lleva a cabo una desactivación de esta acreditación. En tres años se han llegado a retirar el acceso a estas zonas expuestas a más de una veintena de personas de este aeropuerto por el que pasan cerca de 20 millones de pasajeros al año.

El director del otro gran aeropuerto del país, el de Charleroi de viajes low cost, Jean-Jacques Cloquet afirma a los medios belgas que entre 2.000 y 3.000 personas tiene este tipo de zonas de riesgo. Apunta a que es más complicado controlar al personal de subcontratas que a los propios empleados de la instalación. En cualquier caso, cree que “el sistema funciona” y dice que hasta él mismo tiene que seguir el protocolo de seguridad cuando va a estos sectores protegidos.

La mayor parte de las más de 20 retiradas de tarjetas de acceso son por casos de violencia, narcotráfico, tráfico de armas o, como es el caso, por radicalismo. Además del acceso a estas zonas Cloquet afirma que otro de los campos donde se está avanzando mucho es en el acceso a las cabinas de los propios aviones donde el piloto y las alarmas de seguridad hacen un gran trabajo.