Internacional

La oposición venezolana aplaude a Rivera y le pide que investigue los pagos de Maduro a Podemos

Albert Rivera viajó a Venezuela invitado por la Asamblea Nacional, órgano legislativo de mayoría opositora desde las elecciones del pasado 6 de diciembre. Viajó para dar un discurso en defensa de la democracia y de las libertades de los venezolanos. Habló para reivindicar la salida de la cárcel de los presos políticos y para llamar al diálogo a Gobierno y oposición como «única vía efectiva» para salir de la crisis económica e institucional. Y la Asamblea lo aplaudió… pero no sólo eso. Freddy Guevara, mano derecha de Leopoldo López, tomó la palabra y pidió saber «dónde está ese dinero que dicen financió a Podemos», dinero de los venezolanos, dinero ilegal. La oposición quiere que les ayuden a investigar.

El líder de Ciudadanos, además de mostrar su apoyo a las libertades en Venezuela, pretendía llevarse la foto con la esposa del líder opositor preso Leopoldo López, Lilian Tintori, y el presidente de la Cámara, el histórico Henry Ramos Allup.

En plena precampaña electoral, Venezuela toma cuerpo como argumento par captar votos en España: la relación de los populistas de Podemos con una dictadura encubierta como la del heredero de Chávez, Nicolás Maduro, y los más de 6,7 millones de dólares que se ha demostrado que dio el mandatario a Pablo Iglesias y a los suyos para la fundación del partido centran todas las miradas. Esos millones y los pagos personalmente a Iglesias de cientos de miles de dólares en la isla paraíso fiscal de Granadina.

Freddy Guevara, líder opositor en la Asamblea de Venezuela.

Así, Rivera apoyó este martes la realización del referéndum revocatorio contra el dictador Nicolás Maduro que impulsa la oposición de Venezuela, durante una intervención en el Parlamento. «Es un derecho. Yo apoyo que ustedes puedan defender su Constitución y celebrar este referéndum revocatorio como vía de escape, como salida», afirmó Rivera, quien arribó el lunes a Caracas pese a advertencias de voceros del oficialismo sobre una posible prohibición de ingreso al país.

En su discurso durante una sesión especial de la comisión de Política Exterior, el diputado de C’s también consideró necesario abrir un proceso de diálogo entre el chavismo y la oposición. «Sí al diálogo, pero un diálogo con condiciones, efectivo», expresó Rivera, quien pidió la liberación de opositores presos, entre ellos los dirigentes Leopoldo López y Antonio Ledezma, este último con prisión domiciliaria.

El político se hizo igualmente eco de otra denuncia de la oposición venezolana sobre la existencia de una crisis humanitaria, ante la aguda escasez de alimentos y medicinas. «Tiene que haber comida y alimentos, medicinas. No vamos a solucionar la crisis política e institucional sin solucionar la crisis humanitaria», dijo.

De hecho,Rivera ha utilizado el hundimiento de la economía como clave para insistir en su idea de que el diálogo es la única salida para construir una Venezuela próspera: «En las colas que he visto viniendo para acá, seguramente no hay distinciones, no hay chavistas ni opositores, hay gente pasando hambre, gente pasando problemas».

Amenazas del chavismo

El número dos del chavismo, el diputado Diosdado Cabello, planteó el pasado miércoles pasado la posibilidad de que las autoridades migratorias impidieran el ingreso de Rivera, señalando que su objetivo era «conspirar» contra el gobierno socialista.

Pero el presidente del Parlamento venezolano, Henry Ramos Allup, defendió este martes la visita afirmando que «la ayuda no es injerencismo». La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) promueve la celebración de un referéndum revocatorio contra Maduro, elegido hasta 2019, pero el oficialismo estima que es «imposible» realizarlo este año, pues los tiempos no dan para cumplir con los requisitos que exige el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Si la consulta se pospone para después del 10 de enero de 2017, cuando se cumplen cuatro años del período presidencial, y Maduro pierde, el mandato lo completará quien entonces ocupe la vicepresidencia.

Por lo pronto, el CNE se encuentra en la revisión de unas 200.000 firmas requeridas sólo para activar el revocatorio.