Internacional
UNA SEMANA DESPUÉS DE DEJAR LA PRESIDENCIA DEL PARLAMENTO EUROPEO

Martin Schulz será el candidato del SPD para desbancar a Angela Merkel de la cancillería alemana

Poco le ha durado el desempleo a Martin Schulz. Una semana después de dejar la Presidencia del Parlamento Europeo, el político socialista alemán será postulado por sorpresa para competir por la cancillería con Angela Merkel en las próximas elecciones del país germano, que se celebrarán probablemente el próximo 24 de septiembre.

En un principio, Schulz no tenía intención de aceptar una candidatura para la que parecía predestinado después de ganar peso político y prestigio durante sus dos décadas en la Eurocámara. El pacto por el que llegó a la Presidencia del Europarlamento de la UE lo convirtió en un puntal de la primera legislatura en la que esta cámara adquiría verdaderos poderes para impulsar políticas y para controlar al Gobierno de la Comisión.

Junto con el popular luxemburgués Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión, y el también conservador moderado polaco Donald Tusk, presidente del Consejo, lideró lo que se conoció como el Documento de los cinco presidentes –que incluía al del Banco Central Europeo, el italiano Mario Draghi, y el del Eurogrupo, el holandés laborista Jeroen Dijsselbloem– que pretendía reforzar la unión económica y monetaria ante los desafíos de la crisis económica mundial, el ya anunciado Brexit, las tensiones territoriales en los Estados miembros, y el alza de los populismos.

Martin Schulz, presidente del Parlamento Europeo (Foto: AFP).

Cuando se supo que no podría mantenerse en la Presidencia del Parlamento Europeo, como era su verdadera intención, Schulz anunció que se dedicaría a la política local, en la región de Renania del Norte-Westfalia, de donde salió hace dos décadas hacia la política europea.

Sin embargo, informaciones de la revista Focus y del diario Die Zeit, indican este martes que Sigmar Gabriel, actual presidente del SPD y vicecanciller de la gran coalición que gobierna Alemania bajo los designios de la conservadora Merkel, va a renunciar de inmediato al liderazgo del socialismo alemán.

Será este mismo martes cuando Gabriel lo anunciará al resto de líderes del SPD. Deja la vicecancillería y el Ministerio de Economía para hacerse cargo del de Exteriores, del que en breve deberá dimitir Frank-Walter Seteinmeier para asumir la Presidencia del país, un cargo meramente simbólico. Y lo hace para dar paso a Schulz, a quien pro`pondrá como nuevo líder y candidato a la cancillería.

Es un político flexible y dialogante, pero firme de principios más allá de lo que diga la letra de las normas: así, ha defendido que España no debía ser sancionada por us desviaciones de déficit «cuando se está avanzando y los ciudadanos han hecho tantos sacrificios», y ha sido duro con los británicos cuando votaron por el Brexit, pero su Gobierno no ha sido capaz aún de poner en marcha el punto 50 de los Tratados que dará inicio a la desconexión.

David Cameron y Martin Schulz, en Bruselas. (Foto: Getty)

Ahora, Schulz tendrá exactamente ocho meses para que los alemanes lo conozcan de cerca, después de pasar 23 años en la Eurocámara, donde ha sido diputado, líder del grupo de los socialistas en la cámara y, en las últimas elecciones europeas, candidato del Partido Socialista a la Presidencia de la Comisión. Su talla política es indudable, y su prestigio le servirá para competir con una Angela Merkel en los peores momentos de popularidad desde su llegada al poder hace ya 12 años.

Lo curioso es que, socialista o no, Schulz ha defendido los mismos postulados desde Bruselas y Estrasburgo que Merkel desde Berlín. En poco se ha diferenciado su discurso, ya que la propia canciller, desde su liderazgo indiscutible de la UE tras el estallido de la crisis, ha hechos suyos los proyectos de los cinco presidentes: más Europa, el anunciado Plan Juncker de inversiones por valor de 315.000 millones de euros para revitalizar el empleo, la acogida de los refugiados

Su candidatura se interpretará como un paso indiscutible para defender en su país los principios que lleva años enarbolando: más integración de las instituciones europeas para mejorar la gobernanza de los Estados miembros, Alemania debe ir de la mano de Francia –que también elige su futuro este mismo año con unas elecciones presidenciales previstas para mayo– y, sobre todo, una de sus frases más repetidas: «Los populismos sólo traerán la destrucción al Viejo Continente».