Internacional

El emperador de Japón Akihito anuncia su deseo de abdicar por primera vez en el Japón moderno

El emperador japonés Akihito ha anunciado públicamente su intención de abdicar mediante un mensaje televisado, argumentando para ello su avanzada edad, su condición física y su preocupación por no poder cumplir con sus funciones como símbolo del Estado. Ha sido su segunda intervención pública desde que accediera al Trono del Crisantemo en 1989, tres días después de haber anunciado su comparecencia.

“Me preocupa que pueda convertirse en algo difícil el llevar a cabo mis responsabilidades como símbolo del Estado” afirmó Akihito, sin mencionar directamente la posibilidad de abdicar. Para ello habría que reformar la Constitución, y ese mensaje implícito le transmitió al primer ministro Shinzo Abe, para que pueda abdicar en su hijo primogénito, el príncipe heredero Naruhito.

El primer ministro aseguró inmediatamente tras ese mensaje que “el Gobierno se toma en serio el mensaje del emperador” en la televisión pública NHK. Actualmente el sistema de sucesión imperial en Japón no contempla la voluntad del emperador, por lo que éste está obligado a servir en el cargo hasta su muerte.

Akihito llegó al trono del Crisantemo en 1989 tras fallecer su padre Hirohito, y ya fue sometido a una operación coronaria de bypass en 2012. Akihito se ganó el respeto nacional e internacional por su voluntad de reconciliar a Japón con China y con Corea del Sur, habiendo presentado varias veces excusas personales en nombre de la familia imperial a los países asiáticos que sufrieron la ocupación.

Esta voluntad de Akihito de dar un paso atrás no tiene precedentes en el Japón moderno, habiendo que remontarse 200 años atrás para encontrar otra abdicación en la familia imperial japonesa, la del emperador Kokaku en 1817.